Twist de limón (exprimido sobre el trago para perfumar) o una aceituna verde. Nunca ambos.
Stirred (revuelto), no agitado. Al ser 100% espirituoso y querer un trago cristalino y sedoso, se revuelve: agitar lo nubla con micro-burbujas y astillas de hielo. (El 'shaken, not stirred' de Bond es estilo, no técnica clásica.)
TODO debe estar congelado: vodka, vaso mezclador y copa. El Martini es 'temperatura líquida', y cada grado cuenta. Para un toque pro, enjuaga la copa con el vermut y tíralo (técnica 'in-and-out') si lo quieres extra seco, o ajusta el vermut a tu gusto: no hay un solo Martini correcto, hay el tuyo.
Descendiente directo del Dry Martini de ginebra (finales del siglo XIX). Con el auge del vodka en los años 50-60 nació la variante, catapultada al imaginario popular por James Bond y su célebre 'agitado, no revuelto' —irónicamente, lo contrario de la técnica purista.