Rueda de limón en el borde + cereza al marrasquino
Build en el vaso. No agitar: los Collins se construyen directamente.
El vodka Collins es menos interesante en matices que el Tom Collins o el John Collins, pero más accesible y refrescante. Para añadirle personalidad sin cambiar la fórmula: un chorrito de elderflower cordial (Saint-Germain) en lugar de parte del jarabe simple transforma el trago en algo memorable.
El Vodka Collins es la adaptación de la fórmula Tom Collins al vodka, que se popularizó en EE. UU. durante los años 50-60 con el auge del vodka como destilado de moda. Es esencialmente la misma ecuación cítrico-dulce-soda, con el vodka como base neutral que deja el limón como protagonista.