Rodaja de limón amarillo y cereza al marrasquino (la bandera clásica).
Shaken la base + build con la soda. Se agita primero para integrar y airear cítrico/jarabe/gin; la soda se añade al final directamente en el vaso para no perder carbonatación.
Equilibrio ácido-dulce: el limón siempre recién exprimido (el embotellado sabe plano y metálico) y el jarabe ajustado al medio para que sea refrescante, no empalagoso. El truco de barra: agita SOLO la base y corona la soda al final; si agitas la soda, pierdes las burbujas que definen al trago.
Nueva York, década de 1870. Se popularizó tras 'The Great Tom Collins Hoax' de 1874, una broma donde la gente buscaba a un tal 'Tom Collins' que supuestamente hablaba mal de ellos en los bares. El nombre quedó pegado al trago, hecho originalmente con Old Tom gin (un gin ligeramente endulzado), de ahí 'Tom'.