Una cereza al marrasquino (opcional) o una piel de lima
Agitado (shake) con doble colado, servido sin hielo (straight up)
El equilibrio depende de partes EXACTAMENTE iguales (1:1:1:1) y de usar lima recién exprimida. La potencia herbácea del Chartreuse Verde es la que sostiene el cóctel: no lo sustituyas por el Amarillo (resultaría dulce y plano) ni por imitaciones. Un agitado bien frío y enérgico, con doble colado, es clave para integrar el alto grado alcohólico y lograr esa textura sedosa y final seco.
El Last Word es un clásico anterior a la Ley Seca que apareció por primera vez en la carta del Detroit Athletic Club hacia 1916. Se atribuye su creación al artista de vodevil Frank Fogarty ('the Dublin Minstrel'), quien lo habría llevado al club. El cóctel cayó en el olvido durante décadas hasta que, a principios de los años 2000, el bartender de Seattle Murray Stenson lo encontró en el libro 'Bottoms Up' (1951) de Ted Saucier y lo reintrodujo en la carta del bar Zig Zag Café. Su éxito fue arrollador y convirtió al Last Word en un emblema del renacimiento de la coctelería clásica, disparando además la demanda mundial de Chartreuse Verde. Su fórmula es memorable por usar los cuatro ingredientes en proporciones exactamente iguales (1:1:1:1).