Rodaja o twist de limón (opcional: unas gotas de bíter sobre la espuma de clara)
Agitado (shaken); con dry shake previo si se incorpora clara de huevo
La clave está en usar una rakija de ciruela de verdad (doble destilada, 40-45% vol.) y respetar la proporción 2:1:0,6 de destilado, cítrico y dulce: si la rakija es muy seca y potente, sube ligeramente el sirope para domar el calor sin tapar la fruta. El dry shake con clara de huevo no es tradicional pero transforma el trago en algo sedoso y elegante (el 'Plum Sour'), y unas gotas de bíter sobre la espuma redondean el aroma de hueso de la ciruela.
El Rakija Sour es la adaptación balcánica del clásico Sour, una de las familias de cócteles más antiguas y documentadas (el formato destilado + cítrico + endulzante se registra ya en el siglo XIX). Su versión serbia sustituye el destilado base habitual por la rakija de ciruela, el aguardiente nacional, dejando que su carácter frutal y seco brille a través de la acidez del limón. Es la fórmula que bares y destiladores de Belgrado y Serbia han adoptado como puerta de entrada de la rakija a la coctelería contemporánea, y la receta canónica —50 ml de rakija de ciruela, 25 ml de limón, 15 ml de sirope— es hoy la referencia citada para representar el espíritu en clave de cóctel.