Una rodaja o media luna de toronja (o de limón) en el borde del vaso.
Construido directamente en el vaso (build), sin coctelera; integración con un ligero movimiento para preservar la efervescencia.
Escarchar solo la mitad del borde con sal permite a quien bebe elegir entre sorbos salinos y sorbos limpios. Usar raicilla de la sierra (maximiliana) realza el lado floral-frutal del trago; exprimir el limón al momento y servir todo muy frío es clave para que la Paloma no se sienta pesada ni pierda frescura.
La Paloma es el cóctel de agave más popular y consumido de México, tradicionalmente preparado con tequila y refresco de toronja (popularizado en el siglo XX, ligado a marcas mexicanas de soda de toronja como Squirt). La versión con raicilla es la adaptación natural y más representativa de este destilado en coctelería: respeta la fórmula clásica —agave, cítrico, sal y soda de toronja— pero sustituye el tequila por raicilla, dejando que sus notas herbáceas, florales y frutales se luzcan dentro de un trago refrescante y reconocible. Es la puerta de entrada habitual de la raicilla en barras, por mantener intacta la receta clásica mexicana mientras muestra el carácter propio del agave jalisciense.