Una ramita de menta colocada con la palma para avivar el aroma; opcionalmente 3 gotas de Angostura sobre la espuma para perfumar y decorar.
La clave es que el ron, la lima, el jarabe, el amargo y la menta se agitan EN FRÍO en la coctelera, pero el espumoso jamás entra a la coctelera: se añade al final, frío y sin agitar, vertido despacio para que las burbujas sobrevivan. Doble colado para que la copa quede limpia y sedosa, sin hojas ni hielo, y la mousse del champán luzca.
Macera la menta solo con el jarabe y con mano ligera (extrae aceite, no clorofila amarga), y deja el champán hasta el último segundo: viértelo sobre el dorso de una cuchara fría para que la burbuja entre intacta. Un toque pro: enfría también la botella de espumoso y la copa para que el contraste térmico no rompa la mousse.
El Old Cuban fue creado por la bartender estadounidense Audrey Saunders alrededor de 2001, cuando trabajaba en el Beacon Bar de Nueva York, y lo popularizó al frente del célebre Pegu Club (abierto en 2005). Concebido como un cruce sofisticado entre un mojito y un French 75, se considera uno de los cócteles modernos más influyentes del renacimiento de la coctelería de los años 2000 y figura en la carta del Pegu Club como su firma.