Media rodaja o gajo de naranja; opcionalmente una tira de cáscara de naranja exprimida sobre el trago.
Construido directamente en el vaso (build). La clave está en sustituir la ginebra del Negroni por vino espumoso: el Prosecco se añade SIEMPRE al final, muy frío, vertido con suavidad sobre el hielo o por una cuchara para no romper la efervescencia. Jamás se agita ni se mezcla con energía; solo un movimiento envolvente y mínimo para integrar y conservar las burbujas hasta el último sorbo.
Mantén el espumoso en hielo o en el congelador unos minutos antes de servir: cuanto más frío entra, menos lo diluye el hielo y más vivas y persistentes quedan las burbujas. Un Brut bien seco equilibra mejor el dulzor del vermut que un Prosecco demasiado dulce.
El Negroni Sbagliato ("Negroni equivocado" en italiano) nació en el Bar Basso de Milán hacia 1968-1972, de la mano del barman Mirko Stocchetto. La leyenda, sostenida por el propio bar y por su hijo Maurizio, cuenta que Mirko alcanzó por error una botella de espumante en lugar de ginebra al preparar un Negroni; el "error" gustó tanto que se quedó en la carta. El cóctel ganó fama mundial renovada en 2022 tras un comentario viral de la actriz Emma D'Arcy.