Rodaja de limón en el borde y, opcionalmente, una cereza marrasquino
Build (construido directamente en el vaso) — también puede agitarse la base (whiskey + triple sec + limón) en coctelera y luego completar con el refresco en el vaso
El equilibrio está en usar jugo de limón FRESCO (no concentrado) y no excederse con el refresco para que el dulzor a caramelo y vainilla del Tennessee Whiskey siga presente en boca. Construirlo directamente sobre mucho hielo bien firme mantiene la bebida fría y con gas; si quieres más cuerpo cítrico, agita primero whiskey + triple sec + limón en coctelera con hielo y recién entonces corona con el Sprite/7Up dentro del vaso para conservar la efervescencia.
El Lynchburg Lemonade está directa e indisolublemente ligado a Jack Daniel's y a Lynchburg, Tennessee, el pueblo donde se destila. La creación se atribuye a Tony Mason, dueño de un restaurante en Huntsville (Alabama), a comienzos de los años 1980. La historia documentada cuenta que en 1987 Mason demandó a Jack Daniel's / Brown-Forman alegando que la compañía había usado su receta del Lynchburg Lemonade en campañas promocionales sin permiso; el caso ('Mason v. Jack Daniel Distillery') es un precedente real citado en materia de propiedad de recetas, en el que finalmente se resolvió que una receta de cóctel, por sí sola, no gozaba de protección como secreto comercial al haberse divulgado. Pese al litigio, el cóctel quedó para siempre asociado a la marca y al pueblo de Lynchburg, convirtiéndose en el long drink insignia del Tennessee Whiskey junto con el clásico 'Jack and Coke'.