Twist de limón amarillo (exprimido por su aceite). Minimalista a propósito: el highball celebra la limpieza.
Build (construido en el vaso). Cero agitación: como el G&T, el alma es la efervescencia, así que la soda se vierte con cuidado y solo se da un movimiento ascendente para unir sin desgasificar.
Frío extremo y mínima dilución: vaso, whisky, soda y hielo TODO helado, hielo grande y duro, y la soda lo más carbonatada posible. La técnica japonesa de remover el whisky ~13 veces sobre el hielo antes de la soda lo enfría sin aguarlo, y el vertido cuidadoso (1:3) preserva un gas crujiente. El resultado: seco, vivo y burbujeante, no plano.
El highball nació en EE.UU./Reino Unido a fines del siglo XIX (el término viene del argot ferroviario para 'vía libre, a toda velocidad'), pero fue Japón quien lo convirtió en obsesión nacional con el 'whisky highball' (haibōru). Suntory lo masificó como el acompañante perfecto de la comida, con un ritual casi ceremonial de temperatura e hielo.