Twist de pomelo + un botánico (enebro o pepino) elegido para amplificar el gin, no para decorar.
Build (construido en el vaso). Nunca se agita ni se bate: cualquier agitación destruye la carbonatación de la tónica, que es el alma del trago.
La proporción y la temperatura mandan: gin:tónica 1:2, todo helado (copa, hielo y tónica), hielo grande para menos dilución, y vertido suave para no perder gas. El twist se exprime por su ACEITE, no se mete; ese aceite cítrico en la nariz es lo que transforma un refresco en un cóctel.
Nació en la India colonial del siglo XIX: los oficiales británicos tomaban quinina (de la corteza de quina) disuelta en agua tónica para prevenir la malaria, y la endulzaban con gin, lima y azúcar para soportar su amargor. El remedio se volvió ritual y cruzó el mundo. España lo elevó a arte con la copa balón y los botánicos.