Ninguno (se sirve sin adorno)
Shake & Strain
La clave está en agitar con mucho hielo y fuerza suficiente para que la yema quede completamente emulsionada: la textura debe ser sedosa y con espuma fina en superficie, sin rastro de huevo crudo al paladar.
El Eye Opener figura en The Savoy Cocktail Book de Harry Craddock (1930), donde se clasifica entre los tragos matutinos revitalizantes —de ahí su nombre ('abre ojos'). La combinación de ron, absenta y yema de huevo responde a la tradición victoriana y eduardiana de los 'morning drinks', pensados para despertar los sentidos. La crème de noyau aporta un toque de almendra amarga característico de la coctelería de principios del siglo XX. Su estructura de huevo + licor anisado es pariente directa de los flips y sours de la era dorada del bar americano.
Fuente · The Savoy Cocktail Book (Harry Craddock, 1930)