Sin guarnición. El espectáculo es la opalescencia lechosa (efecto louche); como mucho, una tira fina de cáscara de limón expresada al borde, pero el clásico va desnudo.
Construido directo en la copa (build), nunca batido ni agitado. La clave es coronar con el espumoso MUY frío, vertido lento por la pared al final: ese contacto entre la absenta y el champán helado provoca el efecto louche (la nube blanca opalescente) sin necesidad de mezclar. Agitar o usar cuchara mata la burbuja y arruina la textura.
El truco no es la receta (son solo dos ingredientes), es la temperatura y la paciencia. Congela la copa y mantén el champán casi a punto de congelarse: cuanto más frío el espumoso, más densa y luminosa sale la nube louche y más fina aguanta la burbuja. Vierte en hilo lentísimo por la pared de la copa para no romper el gas. Y respeta la advertencia de Hemingway: dos onzas de absenta lo convierten en un arma; quédate en una.
Lo creó el propio Ernest Hemingway y lleva el nombre de su libro de 1932 sobre las corridas de toros, "Death in the Afternoon" (Muerte en la tarde). La receta se publicó en 1935 en la antología "So Red the Nose, or Breath in the Afternoon", para la cual la editorial Farrar & Rinehart pidió a unos treinta escritores y celebridades que inventaran un cóctel bautizado con el título de alguna de sus obras. La instrucción original de Hemingway, textual, era: "Vierta un jigger de absenta en una copa de champán. Añada champán helado hasta alcanzar la debida opalescencia lechosa. Beba de tres a cinco de estos, despacio."