Rodaja de naranja en el borde del vaso y ramita de menta fresca
Maceración + construcción directa en jarra; no se bate ni se licúa
La clave es la maceración previa de las frutas con una pizca de azúcar antes de agregar el vino: esto extrae los jugos naturales y perfuma toda la mezcla; agregar la soda siempre al final y solo en el momento de servir preserva la efervescencia.
El Clericó es una bebida punch de arraigo profundo en Uruguay y Argentina, documentado como preparación popular rioplatense desde finales del siglo XIX. Su nombre deriva del francés 'clairet' (vino claro o clarete), traído por inmigrantes europeos que adaptaron las poncheras de vino con frutas de temporada al clima y las frutas locales del Río de la Plata. A diferencia de la sangría española —que usa vino tinto— el Clericó rioplatense se elabora clásicamente con vino blanco, lo que le otorga su carácter más ligero y refrescante. Es bebida infaltable en verano, reuniones familiares y celebraciones populares uruguayas, reconocida como parte del patrimonio gastronómico nacional.
Fuente · Tradición popular rioplatense (Uruguay y Argentina, siglo XIX-XX); no aparece en los compendios clásicos anglosajones (Thomas, Craddock, Embury) por ser una preparación de la cultura de bebidas sudamericana; referenciado en obras de gastronomía regional como 'El libro del asado y las comidas argentinas' y registros de costumbres uruguayas del 1900