Twist de cáscara de naranja (o limón); opcionalmente una cereza al marrasquino. Exprime el aceite de la piel sobre la superficie antes de dejarla en la copa.
Construido directamente en la copa (build), nunca batido ni agitado. La regla de oro: el espumoso entra FRÍO y AL FINAL, vertido suave por la pared inclinada de la flauta para preservar la efervescencia. El terrón de azúcar no se machaca ni se remueve: su función no es endulzar tanto como generar burbujas mientras se disuelve poco a poco (David Wondrich).
El truco del maestro está en el terrón: empápalo de Angostura pero no lo machaques. Al permanecer entero, actúa como semilla de nucleación y libera un flujo continuo y elegante de burbujas durante todo el trago, en lugar de un sabor dulce plano. Y nunca uses tu mejor champán de añada aquí: un brut joven y nervioso, bien frío, brilla más en esta receta y respeta el bolsillo.
Es uno de los cócteles documentados más antiguos: su primera receta escrita aparece en "The Bon Vivant's Companion / How to Mix Drinks" de Jerry Thomas (1862), y el historiador David Wondrich lo señala alrededor de 1850 como uno de los primeros cócteles "evolucionados". Forma parte de los cócteles oficiales de la IBA en la categoría de los clásicos imperecederos (The Unforgettables). Ganó enorme popularidad a inicios del siglo XX y se consagró en la cultura pop con la película Casablanca (1942).