La propia espuma; opcional un par de granos de café o una cáscara de naranja exprimida
Shaken — se agita con hielo para enfriar el espresso caliente y emulsionar la espuma; aunque en versión rápida se hace 'build' directo sobre hielo, agitarlo es lo que lo eleva.
El espresso debe ser FRESCO Y CALIENTE —no café americano ni instantáneo— porque sus aceites son los que dan la espuma al agitarse contra el hielo. Proporción 1:1 es el equilibrio clásico mexicano; si lo quieres más amargo y menos dulce, ve 2:1 a favor del espresso. Agita largo y fuerte, y sírvelo bien frío sobre un cubo grande.
Su origen es español (Cuba colonial, donde los soldados mezclaban café con aguardiente para tener 'coraje' —de ahí 'corajillo' → carajillo). Pero México lo adoptó con Licor 43 y lo convirtió en su digestivo nacional: hoy es la bebida estrella del Licor 43 en el país y se pide en prácticamente toda mesa después de comer.