Una astilla de canela dentro de la taza y, opcionalmente, una rodaja fina de limón
Infusión en caliente (hervido de la base aromática) y mezcla final sin hervir el alcohol
Añadir el aguardiente fuera del fuego, una vez retirada la olla, para que el calor no evapore el alcohol y se conserve el aroma del anís. El equilibrio está en no pasarse de panela: debe quedar dulce pero no empalagoso, dejando que la canela y el anís del aguardiente se sientan. Servirlo muy caliente es esencial: el canelazo tibio pierde su gracia.
El canelazo es una bebida caliente tradicional de la región andina de Colombia y Ecuador (también presente en el sur, en zonas frías como Bogotá, Boyacá, Nariño y la sierra ecuatoriana). Su origen se remonta a la época colonial andina, cuando el agua de panela con canela ('aguapanela') se combinaba con aguardiente para entrar en calor en los climas fríos de altura. Es el preparado caliente más representativo del aguardiente colombiano: se consume en festividades de fin de año, en los páramos, en zonas de montaña y como bebida nocturna para combatir el frío andino. La versión ecuatoriana es prácticamente idéntica y comparte el mismo origen colonial compartido en el antiguo virreinato. Aunque el shot de aguardiente puro es la forma más icónica de consumo, el canelazo es el cóctel tradicional verificable por excelencia construido alrededor del aguardiente anisado.