Una cereza Luxardo al fondo de la copa, o una twist de limón expresada
Shaken (agitado) + doble colado
La crème de violette es traicionera: media cucharadita de más y el trago sabe a jabón. Mídela al cuarto de onza exacto y deja que el maraschino domine. El equilibrio vive en esa disciplina.
Creado por Hugo Ensslin alrededor de 1916 en el Hotel Wallick de Nueva York. Su tono azul-cielo le da nombre, evocando los albores de la aviación. La crème de violette desapareció por décadas, dejando una versión 'incompleta' hasta su redescubrimiento moderno.