Znojmo es la subregión vitivinícola más occidental de Moravia del Sur, célebre por blancos aromáticos de alta acidez que rivalizan con los mejores del Danubio medio. Su herencia centroeuropea y suelos de loess
Situada en el extremo suroeste de la región vinícola de Moravia del Sur (Moravská vinařská oblast), en la República Checa, la subregión de Znojmo (podoblast Znojemská) se extiende en torno a la ciudad homónima, a unos 60 km al suroeste de Brno y apenas 10 km al norte de la frontera con Austria. El río Dyje (Thaya) articula el paisaje y marca la transición hacia el Parque Nacional de Podyjí. Coordenadas aproximadas: 48°50'N, 16°05'E. La proximidad al distrito de Weinviertel austriaco confiere a esta esquina de Moravia un carácter transfronterizo palpable tanto en las variedades cultivadas como en los estilos de vinificación.
Sistema nacional checo de Denominación de Origen: las etiquetas de Znojmo se amparan bajo la Moravská vinařská oblast, con categorías de calidad progresivas — Zemské víno (vino regional), Jakostní víno (vino de calidad), y Jakostní víno s přívlastkem (vino de calidad con atributo: Kabinetní, Pozdní sběr, Výběr z hroznů, Výběr z bobulí, Výběr z cibéb y Ledové víno). El organismo rector es el Vinařský fond (Fondo Vitivinícola Checo) bajo la legislación de la UE.
220–420 metros sobre el nivel del mar; relieve de colinas suaves y terrazas fluviales sobre el Dyje, con laderas expuestas predominantemente al sur y sureste.
Aproximadamente 3 800 hectáreas de viñedo registradas en la subregión de Znojmo, representando cerca del 20 % del total vinícola de Moravia del Sur.
Clima continental moderado, con veranos cálidos y secos, inviernos fríos y una marcada amplitud térmica diurna que preserva la acidez y la expresión aromática. La influencia del río Dyje introduce frescura nocturna puntual y reduce el riesgo de heladas tardías en las terrazas bajas. Los suelos son predominantemente loess profundo —depósitos eólicos cuaternarios— sobre capas de caliza y arcilla, lo que aporta mineralidad y textura cremosa a los blancos. En los enclaves más elevados hacia Podyjí aparecen afloramientos graníticos y gnéissicos que imprimen mayor tensión mineral y longevidad. Estas condiciones favorecen en particular al Grüner Veltliner (Veltlínské zelené) y al Welschriesling (Ryzlink vlašský), cuyos perfiles herbáceos y cítricos son marca de la casa en Znojmo.
Blanco seco de cosecha tardía con notas cítricas, manzana verde y mineralidad de loess, acidez vibrante y largo final.
Blanco herbáceo con toques de pimienta blanca, pomelo y piedra mojada, de cuerpo medio y gran frescura.
Blanco aromático con intensos aromas de grosella negra, hierba cortada y notas tropicales, estilo más fresco que el Nuevo Mundo.
Blancos dulces elaborados en años excepcionales, con concentración de miel, albaricoque y botritis noble.
Tintos de guarda con fruta oscura, buena estructura tánica y notas especiadas, producidos en proporciones menores.
La viticultura en torno a Znojmo tiene raíces documentadas al menos desde el siglo XI, cuando colonos germánicos y monjes cistercienses impulsaron el cultivo de la vid en las laderas del Dyje. La ciudad de Znojmo obtuvo privilegios reales relacionados con el comercio de vino durante el reinado de los Premislidas en el siglo XIII. La región prosperó bajo el Imperio Habsburgo, siendo sus vinos apreciados en la corte de Viena. La filoxera devastó los viñedos moravos entre 1890 y 1910, obligando a la replantación general sobre portainjertos americanos. Durante el período de la República Checoslovaca (1918–1938) se sentaron las bases de una viticultura moderna, continuada —aunque bajo esquemas de colectivización— en la era comunista con la creación de grandes cooperativas, la más influyente de las cuales en Znojmo fue fundada en la posguerra. Tras la Revolución de Terciopelo de 1989, la privatización permitió el surgimiento de bodegas familiares independientes que han elevado la calidad notablemente desde los años 2000, posicionando a Znojmo en el mapa vitivinícola europeo.