Enclavada en las montañas del norte del Líbano, la comarca de Zgharta representa una viticultura de altura con raíces fenicias, donde la piedra caliza y la altitud moldean vinos de carácter mediterráneo alpino.
Zgharta se localiza en el Gobernato del Norte (Mohafazat Liban-Nord), en las estribaciones occidentales de la cordillera del Líbano, aproximadamente a 35°54′N 35°53′E. Dista unos 20 km al este de Trípoli, segunda ciudad del país, y se asienta sobre un macizo calcáreo que desciende hacia la llanura costera mediterránea. La región se articula en torno al río Qadisha (también llamado Nahr Abu Ali en su curso bajo), cuyo cañón sagrado —Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— encuadra los viñedos más altos. Las referencias urbanas cercanas son Trípoli al oeste y Ehden al noreste, aldea de veraneo a mayor altitud.
El Líbano no cuenta con un sistema de denominaciones de origen controladas formalmente reglamentado equivalente al AOC francés o la DOC italiana. Los vinos se comercializan bajo el nombre del productor y la región de procedencia de forma voluntaria. El Ministerio de Agricultura libanés gestiona registros generales de producción, pero sin un consejo regulador regional específico para Zgharta.
Los viñedos de la comarca se sitúan entre los 800 y los 1 400 metros sobre el nivel del mar, sobre mesetas y laderas escarpadas del Líbano septentrional. El relieve es accidentado, con pendientes que favorecen el drenaje y la exposición solar.
La superficie vitícola específica de Zgharta no está desagregada en estadísticas oficiales del OIV ni del Ministerio de Agricultura libanés. A escala nacional, el Líbano contaba hacia 2020 con aproximadamente 2 200 hectáreas de viñedos en producción vinícola, concentradas mayoritariamente en la Bekaa; la aportación norteña, incluida Zgharta, es marginal aunque creciente.
El clima es mediterráneo de montaña, caracterizado por veranos cálidos y secos con noches frescas —la amplitud térmica diurna puede superar los 15 °C en agosto— e inviernos fríos con precipitaciones frecuentemente nivosas por encima de los 1 200 m. Esta oscilación térmica preserva la acidez natural de las uvas y alarga el ciclo de maduración. Los suelos dominantes son calizas blancas y margas calcáreas, con horizontes arcillo-calcáreos en cotas intermedias, que aportan mineralidad y estructura. La influencia del Mediterráneo —situado a menos de 30 km— se traduce en brisas moderadoras que mitigan el calor estival. El substrato kárstico favorece el drenaje y obliga a la vid a profundizar sus raíces, concentrando aromas. El conjunto produce vinos tintos con taninos firmes, buena acidez, notas especiadas y una fruta oscura característica de las variedades levantinas cultivadas en altitud.
Vinos estructurados, con taninos maduros y acidez viva, marcados por la altitud y los suelos calizos del Líbano septentrional.
Elaborados con Obaideh y Merwah, ofrecen perfil oxidativo y especiado reminiscente del Borgoña blanco envejecido, según la tradición de Musar.
Producción menor, de carácter fresco y frutal, influida por las noches frías de verano.
La viticultura en el norte del Líbano es tan antigua como la civilización fenicia; Biblos y Trípoli fueron puertos de exportación de ánforas vinarias hacia Egipto y Grecia desde el segundo milenio a.C. Roma consolidó el cultivo de la vid en toda la provincia de Syria-Phoenice, y los vestigios del templo de Baco en Baalbek —siglo II d.C.— testimonian la sacralidad del vino en la región. Durante el período otomano (siglos XVI-XX) la producción vitícola se contrajo, sostenida principalmente por comunidades cristianas maronitas, predominantes precisamente en Zgharta y sus alrededores. La llegada de los jesuitas franceses en el siglo XIX y la fundación de Château Ksara en 1857 inauguraron la viticultura moderna libanesa. La guerra civil (1975-1990) devastó viñedos y bodegas en todo el país, pero la posguerra trajo una notable recuperación: a partir de los años 1990 y 2000 surgieron nuevos proyectos en el norte, fuera del eje tradicional de la Bekaa, aprovechando la altitud y la vocación agrícola histórica de comunidades como la zghartiota.