Enclavada en el extremo sur de la Isla Norte, Wairarapa es la cuna del Pinot Noir neozelandés de carácter estructurado y mineral, con Martinborough como su epicentro de culto internacional.
Wairarapa se sitúa en el extremo suroriental de la Isla Norte de Nueva Zelanda, al este de la cordillera Tararua, que la separa de Wellington. Abarca las subregiones de Martinborough, Masterton y Gladstone. Su posición continental, protegida de los vientos húmedos del oeste por las montañas, la convierte en una de las zonas más secas y soleadas de la Isla Norte. Las coordenadas aproximadas oscilan entre 41°S y 41.5°S. La ciudad de Wellington, a unos 80 km al suroeste, es la referencia urbana más cercana.
Nueva Zelanda no posee un sistema de Denominaciones de Origen legalmente vinculante equivalente al europeo. Las regiones vitivinícolas están reconocidas por New Zealand Winegrowers (NZW) como Geographical Indications (GI) bajo la legislación de indicaciones geográficas. Wairarapa es una GI reconocida, con Martinborough como sub-GI de mayor reputación.
Las viñas se plantan generalmente entre 30 y 150 metros sobre el nivel del mar, sobre terrazas fluviales relativamente planas con leve ondulación.
Aproximadamente 1,100 hectáreas plantadas en toda la región de Wairarapa, siendo Martinborough la subzona con mayor concentración de viñedos de alta gama.
El clima de Wairarapa es marcadamente continental para los estándares neozelandeses: veranos secos y cálidos, otoños largos y estables que permiten una maduración lenta y gradual de la uva, e inviernos fríos. La cordillera Tararua actúa como barrera contra la humedad del oeste, reduciendo la pluviometría y el riesgo de enfermedades fúngicas. Los suelos de Martinborough son predominantemente gravas y arenas aluviales de drenaje excelente sobre capas de arcilla, lo que estresa la vid y concentra los aromas. Esta combinación de calor diurno, noches frías y suelos drenantes imprime a los Pinot Noirs una estructura tánica firme, acidez vibrante y notas de cereza roja, tierra y especias, con envejecimiento potencial superior al promedio neozelandés.
Vino tinto de cuerpo medio a pleno, con taninos firmes, acidez marcada y perfil terroso-mineral que lo distingue de los estilos más frutales de Marlborough.
Blanco seco o semiseco con textura amplia, notas de pera y especias, reflejo de los otoños largos de la región.
Estilo más contenido y herbáceo que el de Marlborough, con mayor estructura y menos exuberancia tropical.
Blanco seco o con azúcar residual, de acidez pronunciada y notable potencial de guarda.
Los primeros viñedos modernos de Wairarapa fueron plantados en 1883 por William Beetham cerca de Masterton, pero la región cayó en el olvido durante las décadas de prohibición y restricción alcohólica que marcaron gran parte del siglo XX en Nueva Zelanda. El renacimiento llegó en 1980, cuando un grupo de investigadores de la Universidad de Lincoln visitó Martinborough y concluyó que su clima y suelos guardaban notables similitudes con Borgoña y Alsacia. Ese mismo año, Derek Milne fundó Martinborough Vineyard, y pronto se sumaron pioneros como Dry River y Ata Rangi, esta última establecida en 1980 por Clive Paton. Durante los años ochenta y noventa, los Pinot Noirs de Martinborough comenzaron a ganar reconocimiento internacional, posicionando a la subregión como referente del estilo borgoñón en el Nuevo Mundo. La creación formal de la Geographical Indication de Martinborough consolidó su identidad diferenciada dentro de Wairarapa.