El condado de Veszprém custodia la orilla norte del lago Balaton, donde suelos volcánicos y la influencia térmica del lago mayor de Europa Central producen blancos de tensión mineral y acidez vibrante que figur
Situado en Transdanubia occidental, el condado de Veszprém abarca la ribera septentrional del lago Balaton (46°50'N, 17°50'E). La ciudad de Veszprém, sede histórica de obispos húngaros, se alza unos 15 km al norte del lago. Las viñas se extienden sobre colinas y mesetas basálticas entre las localidades de Balatonfüred, Csopak y Badacsony, con el Bakony como telón de fondo al norte. El lago Balaton, con 596 km², actúa como regulador térmico determinante para toda la zona vitícola.
Hungría aplica el sistema PDO/IGP de la UE. Las denominaciones reconocidas dentro del área de Veszprém son: Balatonfüred-Csopak PDO y Badacsony PDO (ambas Oltalom alatt álló eredetmegjelölés, OEM en húngaro), además de Balatonfelvidék PDO. Cada borvidék cuenta con su consejo regulador propio bajo la supervisión del Hegyközségek Nemzeti Tanácsa (HNT).
180–430 m s. n. m. Las viñas más renombradas de Badacsony ascienden por laderas volcánicas de fuerte pendiente; las de Balatonfüred-Csopak se disponen en colinas suaves a cotas moderadas.
El conjunto de denominaciones PDO dentro del condado suma aproximadamente 4 000–5 000 ha plantadas; Balatonfüred-Csopak ronda las 1 800 ha y Badacsony alrededor de 1 800 ha registradas.
Clima continental húmedo con matiz lacustre: el lago Balaton acumula calor estival y lo libera en otoño, extendiendo la maduración y moderando las heladas primaverales. Los veranos son cálidos y secos; los inviernos, fríos pero sin extremos destructivos gracias a la masa de agua. Los suelos de Badacsony son volcánicos —basalto y toba basáltica descompuesta— ricos en minerales y con excelente drenaje, que imprimen salinidad y tensión pétrea a los vinos. En Balatonfüred-Csopak predominan margas calcáreas y arcillas rojas (vörösagyag) que aportan acidez estructural y finura. Esta diversidad edáfica, combinada con la reflexión lumínica del lago, produce blancos de cuerpo medio a amplio, con acidez marcada y un perfil mineral difícilmente reproducible.
Blanco seco de acidez nerviosa, notas de manzana verde, almendra y mineralidad salina, columna vertebral de Balatonfüred-Csopak.
Rareza autóctona de carácter casi mitológico: blanco seco de baja acidez aparente, textura amplia y especiado sutil, exclusivo de las laderas basálticas de Badacsony.
Versión transdanubiana del gran blanco húngaro, más frutal y de maduración más temprana que el Tokaj, con acidez vibrante y potencial de guarda.
Blanco de cuerpo amplio, aromático y con frecuencia vinificado con algo de dulzor residual; popular en las orillas del Balaton.
La vid en el territorio de Veszprém arraiga en época romana, cuando la provincia de Panonia ya exportaba vinos hacia el interior del Imperio. Tras la llegada de las tribus magiares en el siglo IX, la Iglesia Católica —con sede episcopal en Veszprém desde el año 1000, reinado de Esteban I— impulsó la viticultura monástica en torno al lago. Durante la ocupación otomana (siglos XVI–XVII) la producción menguó, pero los viñedos del norte del Balaton resistieron mejor que otras zonas. El siglo XIX fue de expansión y codificación: Badacsony y Balatonfüred ganaron reputación internacional, y el Kéknyelű se consolidó como uva emblemática. La filoxera asoló las viñas en la última década del siglo XIX; la replantación en porta-injertos americanos remodelizó el viñedo. Durante el comunismo (1948–1989) la producción se colectivizó en cooperativas orientadas al volumen, con deterioro cualitativo. Desde los años 1990 una nueva generación de productores independientes recuperó variedades autóctonas y prácticas artesanales, devolviendo prestigio internacional a la región.