Vernaccia di San Gimignano es el vino blanco más antiguo documentado de la Toscana y el primero de Italia en recibir la denominación DOC en 1966. Nacido a la sombra de las torres medievales de San Gimignano, ex
Situado en la provincia de Siena, en el corazón de la Toscana central, el área de producción rodea el municipio de San Gimignano a unos 56 km al sur de Florencia y 38 km al noroeste de Siena. El territorio se extiende sobre colinas onduladas entre los valles del río Elsa al este y el río Cecina al oeste, a aproximadamente 43°28' N y 11°02' E. Las torres medievales de San Gimignano sirven de referencia visual icónica de la zona.
DOCG — Denominazione di Origine Controllata e Garantita, otorgada en 1993. Existen tres tipologías protegidas: Vernaccia di San Gimignano (base), Vernaccia di San Gimignano Riserva y Vernaccia di San Gimignano Supertuscan (blend permitido con hasta 10% de uvas no autóctonas).
Entre 250 y 450 metros sobre el nivel del mar, sobre colinas de perfil suave a moderadamente pronunciado.
Aproximadamente 800 hectáreas plantadas de Vernaccia, dentro de una zona delimitada de producción de unas 2 300 hectáreas totales en el municipio de San Gimignano.
El clima es mediterráneo continental con veranos cálidos y secos, inviernos fríos y una marcada oscilación térmica entre el día y la noche durante la maduración, clave para preservar la acidez de la Vernaccia. Los suelos son predominantemente de galestro (esquisto arcilloso friable) y alberese (mezcla de arcilla, caliza y marga), que confieren al vino su característica mineralidad, cuerpo estructurado y notas amargas en el retrogusto. Algunos sectores presentan también arenas y tobas volcánicas que aportan mayor fineza aromática. La influencia de los vientos del mar Tirreno, que penetran por los valles del Cecina y el Elsa, modera las temperaturas estivales y reduce el riesgo de enfermedades fúngicas. El conjunto produce blancos de buena acidez, notas de almendra y manzana verde, con textura sabrosa.
Vino fresco, seco, con aromas de manzana, pera, flores blancas y un final amargo característico; se bebe en los dos primeros años.
Crianza mínima de un año, con posible paso por madera, que aporta mayor complejidad, notas de almendra tostada, miel y una estructura más amplia.
La Vernaccia de San Gimignano aparece mencionada por primera vez en los registros municipales de la ciudad en 1276, lo que la convierte en el vino blanco más antiguo documentado de la Toscana. Durante la Edad Media fue un vino de comercio activo en la ruta Francígena y estuvo presente en las mesas papales: el papa Martino IV, según relata Dante en la Divina Comedia, era aficionado a este vino. Miguel Ángel Buonarroti también fue consumidor conocido. En el Renacimiento el vino gozó de gran reputación internacional, siendo exportado a Francia, Inglaterra y la península ibérica. La llegada de la filoxera a finales del siglo XIX devastó los viñedos de la zona, y la recuperación fue lenta durante la primera mitad del siglo XX. El punto de inflexión llegó en 1966 cuando Vernaccia di San Gimignano se convirtió en la primera denominación DOC de Italia, reconocimiento que impulsó la replantación y modernización de las bodegas. En 1993 obtuvo el rango DOCG, el más alto del sistema italiano, consolidando su prestigio y estableciendo normas más estrictas de producción, incluida la tipología Riserva.