El Véneto es la región vinícola más prolífica de Italia por volumen de DOC y DOCG, hogar de íconos como Amarone della Valpolicella, Soave y Prosecco, donde la tradición del appassimento convive con espumosos de
Situada en el noreste de Italia, la región del Véneto limita al norte con las Dolomitas (Trentino-Alto Adigio), al este con Friuli-Venezia Giulia, al sur con el Po y el mar Adriático, y al oeste con el Lago de Garda y Lombardía. Comprende las provincias de Verona, Vicenza, Padua, Treviso, Venecia, Belluno y Rovigo. Las coordenadas aproximadas oscilan entre 45°N y 46°N de latitud. Verona es la capital vitivinícola de facto, mientras que Treviso es el centro del Prosecco. El río Adige cruza las zonas de Valpolicella y Soave; el Piave riega el nordeste productor de Prosecco.
Sistema italiano DOP/IGP: 14 DOCG (máxima categoría, p.ej. Amarone della Valpolicella DOCG, Soave Superiore DOCG, Prosecco Superiore di Cartizze DOCG) y 29 DOC. Dentro de las DOC/DOCG existen subzonas Classico (viñedos históricos de colina) y Superiore (requisitos de crianza o graduación más exigentes).
Los viñedos van desde casi el nivel del mar en la llanura véneta hasta los 700-900 m en las estribaciones de las Dolomitas y los Montes Lessini. La Valpolicella Classica se ubica entre 150 y 500 m; las Colline di Conegliano-Valdobbiadene, entre 100 y 600 m.
Aproximadamente 105 000 hectáreas de viñedo registradas, siendo la región italiana con mayor producción de vinos DOC/DOCG (cerca de 13 millones de hectolitros anuales en años recientes).
El Véneto presenta tres grandes influencias climáticas. Al oeste, el Lago de Garda modera las temperaturas y genera un microclima casi mediterráneo, ideal para Bardolino y Lugana. En el centro, las colinas calcáreas y basálticas de Soave y Valpolicella ofrecen un clima continental con veranos cálidos y noches frescas que preservan acidez. Al norte, las Dolomitas protegen del frío ártico pero permiten heladas tardías que concentran aromas. Los suelos son diversos: basalto volcánico y calcáreo en Soave (confiere mineralidad y frescura al Garganega), caliza arcillosa en Valpolicella (estructura para el Corvina), y morrenas glaciares con gravas en Bardolino. En Valdobbiadene, los suelos de conglomerado y arcilla en pendiente pronunciada drenan bien y dan al Glera una acidez vibrante. La técnica del appassimento —secado de uvas en fruttai— es el gran factor humano que transforma el terruño en la complejidad del Amarone y el dulzor del Recioto.
Tinto seco de appassimento, elaborado con uvas Corvina parcialmente deshidratadas; potente, con 15-17% vol., notas de cereza seca, chocolate y especias.
Valpolicella refermentado sobre las lías del Amarone, que aporta cuerpo adicional, fruta madura y un punto terroso característico.
Vino dulce de appassimento, con residuo azucarado y perfil de ciruela confitada, elaborado históricamente antes de que el Amarone 'escapara' la fermentación.
Blanco seco de Garganega y Trebbiano di Soave, con notas de almendra, flor blanca y mineral, de acidez fresca y cuerpo medio.
Espumoso Charmat de Glera, con burbuja fina, aromas de manzana verde, pera y flor de acacia; predominantemente brut y extra-dry.
Tinto ligero de ribera del Garda, con Corvina y Rondinella, de color rubí tenue, taninos suaves y carácter fresco y frutado.
Blanco de Turbiana (Trebbiano di Lugana) en el sur del Lago de Garda, con cuerpo untuoso, mineral y buena capacidad de guarda.
Prosecco de un solo cru de 107 ha en Valdobbiadene, considerado el Grand Cru del Prosecco, con mayor concentración y complejidad aromática.
La vitivinicultura del Véneto se remonta al menos a los pueblos vénetos pre-romanos, y Roma consolidó el cultivo de la vid en torno a Verona y el Adige. En la Edad Media, los monasterios benedictinos y franciscanos mantuvieron y ampliaron los viñedos de las colinas veronesas. Verona era ya en el siglo XVI un centro de comercio vinícola de primer orden, situación que el escritor Andrea Bacci documentó en De Naturali Vinorum Historia (1596). La técnica del appassimento tiene referencias documentadas desde la Antigüedad —Plinio el Viejo menciona el vino Retico del Lago de Garda— aunque el Amarone como vino seco es un accidente afortunado del siglo XX: en torno a 1936-1950, una fermentación no interrumpida de un Recioto en la bodega de Bertani o Bolla (las versiones difieren) dio origen al estilo seco que hoy conocemos. El Prosecco, cuya uva Glera tomó su nombre comercial en 2009 para proteger la denominación geográfica, fue reconocido como DOC en 1969 y reformado con la DOCG de Conegliano Valdobbiadene en 2009. La región recibió estatus UNESCO para las Colline del Prosecco di Conegliano e Valdobbiadene en 2019, reconociendo el paisaje vitícola como Patrimonio de la Humanidad.