Valencia es una de las regiones vitivinícolas más antiguas de la Península Ibérica, donde la uva Bobal reivindica su grandeza en las mesetas interiores de Utiel-Requena y el Moscatel perfuma los viñedos litoral
La región vitivinícola de Valencia se sitúa en el este de España, en la Comunitat Valenciana, flanqueada al este por el mar Mediterráneo y al oeste por las últimas estribaciones del Sistema Ibérico. Abarca principalmente las provincias de Valencia y Castellón. Las Denominaciones de Origen DO Valencia y DO Utiel-Requena articulan el territorio: la primera se extiende hacia la costa y el litoral, mientras que la segunda ocupa la comarca interior homónima, sobre la meseta de Requena, a unos 70 km al oeste de la ciudad de Valencia (lat. aprox. 39°–39.7° N, long. 0.4°–1.5° O). El río Turia y sus afluentes riegan parte del paisaje vitícola. Las ciudades de referencia son Valencia capital, Requena y Utiel.
Denominación de Origen (DO) — régimen español equivalente a la AOC francesa. Las figuras oficiales son DO Valencia (con subzonas Alto Turia, Clariano, Moscatel de Valencia y Valentino) y DO Utiel-Requena, ambas reconocidas y reguladas por sus respectivos Consejos Reguladores bajo la supervisión del Ministerio de Agricultura de España y la Unión Europea (DOP).
DO Valencia: 100–800 m s. n. m. según subzona. DO Utiel-Requena: meseta a 700–900 m s. n. m., con viñedos que alcanzan los 1.000 m en los enclaves más elevados del Sistema Ibérico. El relieve es predominantemente llano-ondulado en la meseta de Requena y más accidentado en las sierras circundantes.
DO Utiel-Requena: aproximadamente 37.000 ha inscritas. DO Valencia: aproximadamente 16.000–17.000 ha. Total regional: en torno a 55.000 ha, lo que convierte a la Comunitat Valenciana en una de las mayores regiones productoras de España.
El clima es marcadamente mediterráneo en la franja costera de DO Valencia —veranos secos y cálidos, inviernos suaves, escasas heladas— con influencia directa del mar que modera las temperaturas extremas y aporta humedad relativa. En DO Utiel-Requena el carácter se torna mediterráneo continentalizado: los inviernos son fríos con heladas frecuentes, los veranos calurosos pero con noches frescas gracias a la altitud (amplitud térmica de hasta 20 °C), lo que preserva la acidez y la aromaticidad de la uva Bobal. Los suelos dominantes en Utiel-Requena son arcillo-calcáreos de color ocre, pobres en materia orgánica y bien drenados, que obligan a la vid a profundizar sus raíces y producen rendimientos naturalmente bajos. En las subzonas costeras de DO Valencia predominan suelos franco-arenosos y limosos sobre estratos calcáreos. Estos factores en conjunto definen vinos tintos de color intenso, buena estructura tánica y potencial de guarda en la meseta, y blancos y generosos aromáticos en el litoral.
Vinos de color granate intenso, taninos firmes, notas de fruta roja oscura y tierra; excelente relación calidad-precio y creciente expresión de terroir en crus de parcela.
Rosados vibrantes de color salmón a frambuesa, frescos y afrutados, reconocidos como referencia nacional del estilo.
Generoso o vino dulce natural de aromas exuberantes a azahar, durazno y miel, emblemático de la subzona Moscatel de Valencia.
Blanco seco ligero, floral y de acidez discreta, propio de las subzonas de altitud media.
Tintos potentes y carnosos del sur valenciano, con aromas especiados y capacidad de envejecimiento en barrica.
La viticultura en tierras valencianas se remonta a la colonización fenicia y, con mayor constancia documentada, a la presencia romana: el historiador Plinio el Viejo mencionaba los vinos del Levante hispano en el siglo I d. C. Durante la dominación árabe (siglos VIII–XIII) la producción se redujo pero no desapareció del todo, manteniéndose en comunidades mozárabes y monásticas. Tras la Reconquista cristiana en el siglo XIII, Jaime I impulsó la replantación vitícola. En el siglo XIX, la región alcanzó gran prosperidad exportando vino a granel hacia Francia, que había perdido gran parte de su viñedo por la filoxera (crisis de 1870–1890); Valencia se convirtió en uno de los principales proveedores europeos. La misma plaga llegó al Levante español a principios del siglo XX, obligando a la reconstitución del viñedo sobre portainjertos americanos. La Denominación de Origen Utiel-Requena fue reconocida oficialmente en 1932, una de las más antiguas de España; la DO Valencia fue establecida formalmente en 1957. Desde los años 2000, una nueva generación de viticultores rescata cepas viejas de Bobal —algunas de más de 80 años— para elaborar vinos de alta expresión que están reposicionando la región en el panorama internacional.