Txakoli de Álava es la expresión más interior y estructurada de los txakolís vascos, un vino blanco de alta acidez y carácter atlántico que nació de la identidad cultural del País Vasco. Su perfil mineral y su
Situada en la provincia de Álava (Araba), en el País Vasco español, la denominación Arabako Txakolina —nombre oficial en euskera— se extiende por municipios del sur de la provincia, alejada del litoral cantábrico respecto a sus homólogas Getariako Txakolina y Bizkaiko Txakolina. Las viñas se distribuyen principalmente en los valles del río Ayuda y sus afluentes, en la comarca de Ayala-Aramaio y zonas limítrofes. Las ciudades de referencia son Vitoria-Gasteiz (capital de Álava, a unos 30-50 km) y Bilbao al norte. Coordenadas aproximadas: 42°55′N, 2°50′O. El relieve es ondulado, con colinas y pequeños valles que canalizan la influencia atlántica desde el norte.
Denominación de Origen (D.O.) Arabako Txakolina, reconocida por el Gobierno Vasco. En España se rige bajo el sistema de Denominaciones de Origen del Ministerio de Agricultura.
300–600 metros sobre el nivel del mar, con viñedos en laderas y terrazas de valles interiores.
Aproximadamente 50–80 hectáreas en producción, siendo la más pequeña de las tres D.O. de txakolí en el País Vasco.
El clima es atlántico-oceánico con influencia de continentalidad por la mayor distancia al mar Cantábrico respecto a Getaria o Bizkaia. Las precipitaciones son abundantes (800–1.000 mm anuales), los veranos son frescos y los inviernos moderados. Esta combinación prolonga la maduración de la uva, favoreciendo una acidez vibrante y aromas más complejos que en las denominaciones costeras. Los suelos predominantes son arcillo-limosos y arcillo-calcáreos, con presencia de margas y areniscas, lo que aporta mineralidad y cuerpo al vino. La orientación sur y sureste de las parcelas maximiza la insolación en un entorno de alta pluviometría. El resultado son vinos con acidez fresca y persistente, notas cítricas y herbáceas, mayor cuerpo que el txakolí costero y una efervescencia natural ligera característica del estilo tradicional de servicio.
Vino blanco seco, de alta acidez, ligeramente efervescente, con notas cítricas y herbáceas, pensado para consumo en el año.
Versiones con paso por barrica o crianza sobre lías que aportan mayor complejidad y cuerpo, menos frecuentes pero en crecimiento.
La viticultura en Álava tiene raíces medievales ligadas a la cultura vasca y a la economía rural de los caseríos (baserri). El txakolí —término de origen incierto, posiblemente del latín 'chacolín'— fue durante siglos el vino cotidiano de los vascos, elaborado en pequeñas explotaciones familiares y consumido joven. En el siglo XIX el txakolí alavés gozó de cierta relevancia comercial, pero la llegada de la filoxera a finales del siglo XIX devastó los viñedos vascos, y la recuperación fue lenta y parcial. Durante gran parte del siglo XX la producción cayó drásticamente, reducida a elaboraciones domésticas. La revitalización llegada a partir de los años 1990, impulsada por el reconocimiento institucional y el orgullo identitario vasco, permitió la reconstitución de viñedos y la creación de bodegas profesionales. La D.O. Arabako Txakolina fue reconocida oficialmente en 1994 por el Gobierno Vasco, la última de las tres denominaciones txakolí en ser constituida. Desde entonces ha crecido en calidad, superficie y reputación internacional.