Tokaj es la región vinícola más célebre de Hungría y una de las más antiguas del mundo, famosa por producir el Aszú, vino de vendimia tardía botrytizada considerado durante siglos 'el vino de los reyes y el rey
Situada en el noreste de Hungría, en la confluencia de los ríos Bodrog y Tisza, en la región histórica de Tokaj-Hegyalja. Administrativamente pertenece al condado de Borsod-Abaúj-Zemplén y al condado de Hajdú-Bihar en su extremo sur. Las coordenadas aproximadas del núcleo de la zona son 48°07' N, 21°25' E. La ciudad de Tokaj sirve como referencia geográfica central; Miskolc es la capital regional más cercana, a unos 70 km al oeste. La región comprende 28 municipios históricos en las estribaciones meridionales de los montes Zemplén.
Tokaj-Hegyalja cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP) bajo la normativa de la Unión Europea, registrada como 'Tokaji' para los vinos de la zona. Históricamente, en 1737 el rey Carlos III de Habsburgo delimitó oficialmente la región mediante decreto real, convirtiéndola en la primera denominación de origen legalmente delimitada del mundo. Los viñedos se clasifican en tres categorías: Primera Clase (Első Osztályú), Segunda Clase (Második Osztályú) y sin clasificar, aunque en la práctica moderna algunos productores reivindican clasificaciones de viñedo único (dűlő). El Consejo Regulador es el Tokaj Kereskedőház y la supervisión institucional recae en el Hegyközségek Nemzeti Tanácsa (HNT).
Los viñedos se ubican entre 100 y 550 metros sobre el nivel del mar, en laderas volcánicas de exposición sur y sureste. Las cotas más altas corresponden a los montes Zemplén, mientras que los viñedos de mayor reputación se encuentran en las laderas medias entre 150 y 350 metros.
Aproximadamente 5.500 hectáreas de viñedo delimitado dentro de la denominación Tokaj-Hegyalja.
El clima es continental con influencias pannónicas: veranos cálidos y prolongados, otoños secos y soleados que se extienden hasta noviembre, e inviernos fríos. La clave microclimática es la niebla matinal otoñal que asciende desde los ríos Bodrog y Tisza, favoreciendo el desarrollo de Botrytis cinerea (podredumbre noble) sobre la uva Furmint, seguida de tardes secas y soleadas que concentran los azúcares sin pudrir el fruto. Los suelos son de origen volcánico, principalmente rhyolita y andesita meteorizadas, recubiertas de arcilla amarilla conocida como nyirok, rica en minerales y con buena retención de humedad. Esta combinación de suelo volcánico, exposición sur y microclima botrytizante es única en el mundo y confiere a los Tokaji su acidez vibrante, profundidad mineral y capacidad de envejecimiento excepcional.
Vino de vendimia tardía elaborado con uvas botrytizadas (aszú) maceradas en vino base o mosto, clasificado en puttonyos (3 a 6) según concentración de azúcar residual.
Néctar ultra-concentrado obtenido del jugo que escurre por su propio peso de las uvas aszú, con azúcar residual superior a 450 g/l y grado alcohólico mínimo.
Vino elaborado con racimos enteros que incluyen uvas botrytizadas en proporción variable, disponible en versión seco (száraz) y dulce (édes).
Vino blanco seco de uva Furmint con alta acidez, notas minerales y capacidad de crianza, cada vez más valorado internacionalmente.
Vinos históricos elaborados a partir de los orujos o las lías del Aszú refermentados con vino nuevo, de menor concentración que el Aszú.
Los viñedos de Tokaj-Hegyalja tienen documentación desde el siglo XII, cuando monjes benedictinos y cistercienses cultivaban la vid en estas laderas volcánicas. La primera mención escrita del vino Aszú data de 1571, en una carta de la noble Széchy. La fama internacional de Tokaj se consolidó en el siglo XVII: el príncipe transilvano Ferenc Rákóczi II promovió activamente su exportación a las cortes europeas, y el rey Luis XIV de Francia lo proclamó 'Vinum Regum, Rex Vinorum' (vino de reyes, rey de los vinos). En 1737, el rey Carlos III de Habsburgo emitió el decreto real que delimitó la región y clasificó sus viñedos, anticipándose en más de un siglo a la clasificación de Burdeos de 1855. La filoxera devastó los viñedos a finales del siglo XIX, y la posterior era comunista (1948-1989) sometió la producción a cooperativas estatales que priorizaron cantidad sobre calidad. La caída del comunismo atrajo inversores internacionales en los años 1990 (como AXA Millésimes con Disznókő) que relanzaron la región. En 2002, Tokaj-Hegyalja fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con su paisaje cultural.