Enclavada en las colinas sub-carpáticas de Muntenia, Tohani es el corazón vitícola del Dealu Mare, la zona de mayor prestigio para vinos tintos de Romania, donde el Fetească Neagră y el Cabernet Sauvignon alcan
Tohani se ubica en el condado de Prahova, región histórica de Muntenia (Valaquia), al sur de los Cárpatos Meridionales. Forma parte de la denominación Dealu Mare ('Colina Grande'), que se extiende entre las ciudades de Ploiești al oeste y Buzău al este, aproximadamente a 45°N, 26°E. Las estribaciones sub-carpáticas crean un anfiteatro natural orientado al sur y suroeste, protegido de los vientos fríos del norte. Ploiești, a unos 30 km al suroeste, es la ciudad de referencia más próxima; Bucarest queda a unos 80 km al sur.
DOC (Denominație de Origine Controlată), sistema rumano equivalente a la AOC francesa. Dentro del DOC Dealu Mare existen tres categorías de madurez: DOC-CMD (Cules la Maturitate Deplină, madurez plena), DOC-CT (Cules la Trecerea în Supramaturare, sobremadurez) y DOC-CIB (Cules la Înnobilarea Boabelor, vendimia tardía con podredumbre noble).
Viñedos entre 150 y 500 metros sobre el nivel del mar, con laderas de inclinación moderada a pronunciada orientadas predominantemente al sur y sureste, favoreciendo la acumulación de calor y la maduración óptima de variedades tintas.
La denominación Dealu Mare abarca aproximadamente 4.000 hectáreas en total; el área estrictamente delimitada de Tohani representa una fracción significativa de ese total, aunque las cifras oficiales precisas por subzona no siempre se publican de forma desagregada.
El clima es continental templado, con veranos cálidos y secos (influencia de las masas de aire del este europeo), inviernos fríos bien definidos y una oscilación térmica diaria marcada que preserva la acidez en las uvas. Las laderas sub-carpáticas actúan como pantalla contra los vientos helados del norte y canalizan el calor. Los suelos son una combinación de arcillas marrones, margas calcáreas y francos limosos de origen aluvial-coluvial, con buena capacidad de retención hídrica pero drenaje suficiente en pendiente. Esta mezcla de calor estival, suelos pesados y amplitudes térmicas produce tintos de cuerpo generoso, taninos maduros pero estructurados, y una frescura que permite el envejecimiento prolongado; el Fetească Neagră en particular expresa aquí notas de ciruela negra, especias orientales y cuero con potencial de guarda notable.
Tintos estructurados de Fetească Neagră o Cabernet Sauvignon con crianza en roble, aptos para envejecimiento de 5 a 15 años.
Vinos concentrados elaborados con uvas vendimiadas en sobremadurez, de alta densidad tánica y aromática.
Vinos blancos frescos de Fetească Albă o Fetească Regală, menos frecuentes pero representativos de las zonas más altas.
Elaboraciones dulces de carácter excepcional a partir de uvas con podredumbre noble, producidas en años favorables.
La viticultura en las colinas de Dealu Mare se remonta a la época daco-romana, cuando las legiones de Trajano consolidaron la provincia de Dacia (106 d.C.) y encontraron una tradición vinícola local ya establecida. Durante la Edad Media, los monasterios ortodoxos de Valaquia mantuvieron los viñedos y el conocimiento enológico. La región cobró especial importancia bajo el reinado de los príncipes valacos, y en el siglo XIX los vinos de Dealu Mare gozaban de reconocimiento en las cortes europeas. La filoxera devastó los viñedos a finales del siglo XIX, obligando a la replanificación y replante masivo sobre portainjertos americanos. Durante el período comunista (1947-1989), la producción quedó bajo control estatal a través de grandes cooperativas y la empresa Tohani SA, que mecanizó los viñedos y priorizó el volumen sobre la calidad. Tras la Revolución de 1989 y la privatización progresiva de los años noventa y dos mil, productores privados y bodegas boutique recuperaron el potencial cualitativo de la zona, relanzando al Dealu Mare y a Tohani como referentes del vino rumano de alta gama.