La isla más austral de Australia produce algunos de los espumosos y Pinot Noir más refinados del país, gracias a un clima frío que preserva la acidez y la tensión frutal que pocas regiones australianas logran.
Tasmania es un estado insular de Australia situado aproximadamente entre los paralelos 41° y 43° S, separado del continente por el Estrecho de Bass. Limita al oeste con el océano Índico y al este con el mar de Tasmania. Sus principales ciudades de referencia son Hobart al sur y Launceston al norte. Las principales zonas vitivinícolas se concentran en el valle del Tamar al norte, el valle de Coal River al sureste, la península de Huon al sur y la zona de Pipers River en el noreste.
Australia utiliza el sistema de Indicaciones Geográficas (GI). Tasmania es una GI de estado; dentro de ella existen subzonas reconocidas como Tamar Valley, Pipers River, Coal River Valley, Huon Valley y East Coast, aunque sin un equivalente formal al AOC europeo.
La mayoría de los viñedos se ubican entre 50 y 300 metros sobre el nivel del mar, con algunos sitios en laderas que alcanzan los 400 m; el relieve es ondulado y accidentado en zonas interiores.
Aproximadamente 2,300 hectáreas de viñedo plantado, una de las regiones vitivinícolas más pequeñas de Australia en volumen pero de creciente reputación cualitativa.
Tasmania tiene un clima marítimo frío, el más fresco de todos los estados vitivinícolas australianos, con influencia directa del océano Índico y del mar de Tasmania. Las temperaturas medias durante la época de crecimiento oscilan entre 12 °C y 20 °C, con veranos cortos y noches frías que ralentizan la maduración y conservan la acidez natural de las uvas. Las lluvias son moderadas a altas en el oeste, mientras que el este y el sur son más secos y soleados. Los suelos varían considerablemente: en el valle del Tamar predominan basaltos y arcillas sobre estratos de dolerita; en Coal River Valley aparecen suelos arenosos y calcáreos; en Pipers River, arcillas ferruginosas. Esta combinación de frío, luz solar intensa y suelos de buena drenabilidad produce vinos de alta acidez, aromas delicados y gran potencial de envejecimiento, especialmente en espumosos y Pinot Noir.
Vinos base Chardonnay y Pinot Noir elaborados con segunda fermentación en botella, de fina burbuja, alta acidez y complejidad comparable a Champagne.
Expresivo, de color rubí translúcido, con notas de cereza, fresa silvestre, cuero y especias, con taninos sedosos y acidez vibrante.
Aromático y tenso, con marcada acidez y notas cítricas y de piedra de sílex, con excelente capacidad de guarda.
Elegante y fresco, con menor intervención de roble que en regiones más cálidas, con acidez pronunciada y notas de manzana verde y durazno blanco.
La viticultura en Tasmania tiene raíces tempranas: los primeros viñedos fueron plantados por colonos británicos en las primeras décadas del siglo XIX, alrededor de 1820-1830, principalmente para abastecer de vino a la colonia penal. Sin embargo, la industria declinó durante gran parte del siglo XIX y la primera mitad del XX. El renacimiento moderno comenzó en la década de 1950 y 1960, cuando Claudio Alcorso fundó Moorilla Estate en Hobart en 1958, siendo uno de los pioneros de la era contemporánea. En los años 1970 y 1980, productores como Andrew Pirie en Pipers Brook Vineyard (fundada en 1974) apostaron decididamente por variedades de clima frío y métodos de elaboración cuidadosos, estableciendo la reputación de Tasmania como productora de calidad. La región cobró notoriedad internacional a partir de los años 1990 cuando casas espumosas de renombre continental, incluidas inversiones ligadas a grandes grupos productores de espumosos, comenzaron a obtener uvas de Tasmania para sus cuvées australianas de más alta gama. En el siglo XXI, Tasmania se ha consolidado como la región de referencia para espumosos método tradicional y Pinot Noir fino en Australia.