Tarragona es una de las denominaciones de origen más antiguas de Cataluña, con raíces vinícolas que se remontan a la época romana y una tradición de vinos generosos que conquistaron los mercados europeos durant
Situada en el extremo sur de Cataluña, en la provincia de Tarragona, la DO abarca dos subzonas diferenciadas: el Camp de Tarragona, en la zona costera y prelitoral entre el río Gaià y el río Francolí, y la Ribera d'Ebre, tierra adentro a lo largo del río Ebro. Limita al este con la DO Penedès, al oeste con la DO Terra Alta, al norte con la DO Conca de Barberà y al sur con el mar Mediterráneo. Las coordenadas aproximadas oscilan entre 41°N y 41°30'N, 0°50'E y 1°30'E. La ciudad de Tarragona, antigua Tarraco romana, actúa como referencia urbana central.
Denominación de Origen (DO) reconocida oficialmente desde 1976, regulada por el Consell Regulador de la DO Tarragona bajo el marco del organisme autonómic INCAVI (Institut Català de la Vinya i el Vi) y el MAPA a nivel estatal.
El Camp de Tarragona se sitúa entre 50 y 350 metros sobre el nivel del mar, con relieve suave de llanuras costeras y colinas prelitorales. La subzona Ribera d'Ebre alcanza entre 40 y 400 metros, con terrenos más escarpados asociados al cañón del Ebro.
Aproximadamente 5.500 hectáreas de viñedo inscrito en la denominación, distribuidas entre las dos subzonas.
El clima es mediterráneo, con veranos calurosos y secos, inviernos suaves y precipitaciones escasas concentradas en primavera y otoño. La influencia marina del Mediterráneo tempera las temperaturas en el Camp de Tarragona, mientras que en la Ribera d'Ebre el clima se vuelve más continental y árido, con mayor amplitud térmica. El viento de tramuntana y la marinada (brisa marina) son factores reguladores clave. Los suelos del Camp de Tarragona son predominantemente calcáreos y arcillo-calcáreos, con presencia de limos y arenas en zonas más cercanas a la costa, lo que aporta frescura y notas minerales a los vinos blancos. En la Ribera d'Ebre dominan suelos pizarrosos, graníticos y pedregosos que concentran calor, favoreciendo la madurez de variedades tintas como Garnacha y Cariñena, produciendo vinos de gran estructura y potencia.
Vinos de cuerpo medio a pleno, con fruta roja madura, especias y taninos suavizados por paso en barrica de roble.
Elaborados con Macabeo y Garnacha Blanca, frescos, aromáticos y de buena acidez atlántica.
Vino dulce licoroso de larga tradición, elaborado con sobremaduración y envejecimiento oxidativo, estilo histórico de la denominación.
Vinos de color frambuesa, elaborados principalmente con Garnacha, de perfil frutal y consumo joven.
La vid llegó a la costa tarraconense con los colonizadores griegos y fenicios, pero fue Roma quien consolidó Tarraco —capital de la Hispania Citerior— como gran centro exportador de vino hacia Italia y el resto del Imperio, hecho documentado en ánforas del siglo II a.C. Durante la Edad Media, los monasterios cistercienses, especialmente el de Poblet fundado en 1150, preservaron y desarrollaron la viticultura en la región. En los siglos XVII y XVIII, el vino de Tarragona, conocido como 'vi de missa' por su calidad para uso litúrgico, alcanzó enorme fama en los mercados del norte de Europa, especialmente en Gran Bretaña y los Países Bajos. El siglo XIX supuso la edad de oro de la exportación masiva, con comerciantes catalanes abasteciendo a Francia tras la devastación de la filoxera en sus viñedos. La plaga de filoxera llegó a Tarragona entre 1890 y 1905, obligando a la reconversión total del viñedo. La DO fue oficialmente reconocida en 1976, y desde los años 2000 vive una profunda renovación orientada a vinos de terroir, rescate de variedades autóctonas viejas y reducción de rendimientos.