Sopron es la región vitivinícola más occidental de Hungría, enclavada en la frontera con Austria, reconocida por producir tintos elegantes de Kékfrankos con notable frescura y carácter centroeuropeo.
Sopron se localiza en el noroeste de Hungría, en el condado de Győr-Moson-Sopron, sobre la ladera occidental de los Montes Lóver y en las estribaciones del macizo de los Alpes orientales, a orillas del lago Fertő (Neusiedlersee en el lado austriaco). Limita directamente con el Burgenland austríaco. Las coordenadas aproximadas son 47°41′N, 16°35′E. La ciudad de Sopron, antigua Ödenburg, actúa como capital y centro de la denominación. Se encuentra a unos 60 km al sur de Viena y a 220 km al noroeste de Budapest, en plena zona de influencia panónica.
Denominación de Origen protegida bajo el sistema húngaro de Oltalom alatt álló eredetmegjelölés (OEM), equivalente a la DO europea. Sopron es una de las 22 regiones vitivinícolas oficiales de Hungría reconocidas por el Hegyközségek Nemzeti Tanácsa (HNT).
Entre 130 y 400 metros sobre el nivel del mar; las viñas se ubican principalmente en colinas y laderas orientadas al sur y sureste, con relieve suave a moderadamente ondulado.
Aproximadamente 1.800 hectáreas de viñedo en producción.
El clima es continental con marcada influencia atlántica procedente del oeste, lo que modera las temperaturas y aporta precipitaciones más regulares que en otras regiones húngaras. Los inviernos son fríos y los veranos cálidos pero no extremos. El lago Fertő actúa como regulador térmico, acumulando calor en verano y liberándolo en otoño, extendiendo la temporada de maduración. Los suelos predominantes son esquistos (pizarra), granitos metamórficos, gneises y arcillas pardas sobre material pedregoso, lo que confiere mineralidad y tensión a los vinos. Estas condiciones favorecen la producción de tintos de acidez viva, aromas especiados y buena estructura tánica sin exceso de alcohol, especialmente en la variedad Kékfrankos.
Tinto de acidez pronunciada, fruta roja y especias, con taninos firmes y acabado mineral característico de los suelos de esquisto.
Ensamblajes de Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Merlot con mayor cuerpo y notas más redondas, aptos para crianza en barrica.
Grüner Veltliner fresco y herbáceo, de menor presencia pero con identidad propia en la zona fronteriza con Austria.
La viticultura en Sopron se remonta a la época romana, cuando la región formaba parte de la provincia de Pannonia Superior y los romanos ya cultivaban vides en estas laderas. Durante la Edad Media, la ciudad de Sopron —conocida entonces como Ödenburg— fue un importante centro comercial de vinos en el corazón del Imperio Habsburgo. En el siglo XVII los vinos de Sopron gozaban de reputación en las cortes centroeuropeas. La filoxera devastó los viñedos en la década de 1880, obligando a la replantación sobre pie americano. Durante el período soviético (1945-1989), la producción se colectivizó y la calidad decayó significativamente. Tras la transición democrática de 1989 y la adhesión de Hungría a la Unión Europea en 2004, una nueva generación de productores familiares recuperó variedades autóctonas y modernizó la vinificación, devolviendo a Sopron su prestigio como región de tintos elegantes y con identidad propia en el contexto del vino húngaro contemporáneo.