Enclavada en el corazón del Sannio campano, Solopaca es una de las denominaciones más antiguas de Benevento, donde el Aglianico y la Falanghina expresan con carácter un territorio volcánico y mediterráneo. Su c
Solopaca se localiza en la provincia de Benevento, región de Campania, Italia meridional, en el valle del río Calore Irpino, afluente del Volturno. El municipio de Solopaca sirve de epicentro, a unos 35 km al noroeste de la ciudad de Benevento y aproximadamente 60 km al norte de Nápoles. Las coordenadas aproximadas son 41°11'N, 14°33'E. El relieve es accidentado, con colinas y laderas que descienden desde los contrafuertes de los Apeninos samnitas hacia el corredor fluvial, situando los viñedos entre los 150 y los 500 metros sobre el nivel del mar.
DOC – Denominazione di Origine Controllata. El Solopaca DOC fue reconocido oficialmente en 1974 (D.P.R. 29 maggio 1973, publicado en Gazzetta Ufficiale). Contempla tipologías rosso, rosso riserva, bianco, rosato y spumante. Está inscrita en el registro nacional de DO italianas del Ministero delle Politiche Agricole.
150–500 m s.n.m. Viñedos en colinas y laderas de exposición predominantemente sur y suroeste, con pendientes moderadas a pronunciadas que favorecen el drenaje y la insolación.
Aproximadamente 200–300 hectáreas declaradas bajo la DOC Solopaca, dentro de la zona vitícola más amplia del Sannio beneventano.
El clima es mediterráneo con influencia continental apenninica: veranos cálidos y secos, inviernos fríos, oscilaciones térmicas diurnas marcadas que preservan la acidez y la complejidad aromática. El río Calore aporta humedad moderada y mitiga las temperaturas extremas del verano, reduciendo el estrés hídrico. Los suelos son de origen volcánico y sedimentario: predominan las arcillas calcáreas mezcladas con tufa volcánica, limos y algo de material arenoso en las cotas más bajas. Esta matriz mineral aporta a los tintos de Aglianico una estructura tánica firme, notas ferrosas y potencial de guarda; a la Falanghina le confiere frescura cítrica y mineralidad. Las laderas bien orientadas maximizan la maduración polifenólica sin perder acidez natural, rasgo distintivo de ambas variedades en este microclima.
Vino tinto de base Aglianico con posible Sangiovese y Piedirosso, de color rubí intenso, taninos firmes, notas de fruta roja y especias; la Riserva exige mayor crianza y alcanza mayor complejidad.
Blanco de Falanghina principalmente, fresco, cítrico y de buena acidez, con matices florales y minerales característicos del suelo volcánico samnita.
Rosado de perfil afrutado y vivaz, elaborado principalmente con Aglianico y Sciascinoso.
Versión espumante —método Charmat— elaborada sobre base Falanghina, de burbuja fina y perfil floral-cítrico.
La viticultura en el Sannio beneventano es anterior a la colonización romana: los Samnitas, pueblo itálico que habitó esta región antes de su sometimiento a Roma en el siglo III a.C., ya cultivaban la vid en estas colinas. Durante la época imperial romana, los vinos campanos gozaron de gran reputación; Plinio el Viejo menciona los vinos del Sannio en su Naturalis Historia. A lo largo de la Edad Media, la producción vitícola fue preservada por monasterios benedictinos de la zona de Benevento. En el período moderno, la historia de Solopaca queda ligada a la fundación de la Cantina Sociale di Solopaca en 1944, cooperativa que aglutinó a los viticultores locales y profesionalizó la elaboración. Esta institución fue determinante para que la denominación obtuviera el reconocimiento DOC en 1974, convirtiéndose en una de las primeras DO activas de la Campania. En décadas recientes, el interés global por las variedades autóctonas del sur de Italia —especialmente el Aglianico y la Falanghina— ha renovado el prestigio de la zona y atraído atención de crítica internacional.