Qazvin es una de las provincias vitivinícolas más antiguas de Persia, tierra donde la vid ha crecido durante milenios en las faldas del Alborz; hoy su viticultura sobrevive en forma de uva de mesa y pasa, heren
La provincia de Qazvin se ubica en el noroeste de Irán, aproximadamente entre los 35°45' y 36°30' N y los 49°00' y 50°30' E. Limita al norte con Gilan y la cadena montañosa del Alborz, al este con la provincia de Alborz, al sur con Markazi y al oeste con Zanyán. La ciudad de Qazvin, a unos 150 km al noroeste de Teherán, actúa como referencia urbana principal. El río Shahrud atraviesa parte del territorio. La región se extiende desde las laderas abruptas del Alborz hasta llanuras semiáridas del interior, con viñedos históricos concentrados en valles de altitud media donde el agua de deshielo garantiza el riego.
Irán no cuenta con un sistema de denominaciones de origen vitivinícolas formales. Desde la Revolución Islámica de 1979 la producción comercial de vino está prohibida por ley; no existe consejo regulador ni clasificación oficial de vinos. La viticultura subsiste legalmente para uva de mesa, pasas y jugo.
Los viñedos históricos y actuales de Qazvin se sitúan entre aproximadamente 1.400 y 2.100 metros sobre el nivel del mar, aprovechando las terrazas y valles de las estribaciones meridionales del Alborz. Este rango altitudinal es determinante para la amplitud térmica diaria.
No existen cifras oficiales de superficie vitivinícola diferenciada para producción de vino en Qazvin. La provincia destina varias decenas de miles de hectáreas al cultivo de vid, mayoritariamente para uva de mesa y pasas; la producción vinícola comercial es ilegal desde 1979.
El clima de Qazvin es continental semiárido, con veranos calurosos y secos e inviernos fríos, a veces rigurosos. La barrera del Alborz bloquea la humedad del Caspio hacia el norte, dejando a la región con precipitaciones anuales modestas (250–350 mm), concentradas en primavera. La amplitud térmica diurna, especialmente marcada a media y alta altitud, permite que las uvas mantengan acidez y desarrollen aromas complejos. Los suelos son predominantemente aluviales y franco-arcillosos en los valles, con presencia de limos calcáreos en las terrazas y mayor contenido de grava y piedra volcánica en las zonas elevadas. El riego histórico proviene del sistema de qanats (canales subterráneos) y del deshielo del Alborz. Estas condiciones produjeron históricamente vinos de cuerpo medio con buena estructura tánica y aromas de fruta oscura y especias.
Vinos tintos de cuerpo medio a completo elaborados con variedades autóctonas, de tradición milenaria interrumpida por la prohibición de 1979.
Uso principal actual de la vid en la región, con pasas de alta calidad exportadas internacionalmente.
Producción legal de mosto y jugo de uva como sustituto del vino dentro del marco legal iraní.
Persia es considerada por arqueólogos y ampelógrafos como uno de los lugares de origen de la viticultura mundial. Evidencias de producción de vino en el territorio iraní se remontan a aproximadamente 5.000–6.000 a.C., documentadas en yacimientos como Hajji Firuz Tepe (al noroeste de Irán), donde se hallaron residuos de vino en vasijas del Neolítico. La región de Qazvin, cruce de rutas caravaneras entre Mesopotamia, la meseta iraní y el Caspio, fue zona de cultivo de vid durante los imperios medo, aqueménida, parto y sasánida. Los textos de Herodoto y Estrabón aluden al vino persa como producto de comercio y prestigio. Durante el periodo islámico medieval, el vino continuó produciéndose de manera semiclandestina y fue celebrado por poetas como Omar Jayam (s. XI–XII). La conquista mongola (s. XIII) paradójicamente mantuvo cierta tolerancia hacia el vino. La viticultura comercial perduró con altibajos durante la era Qajar (ss. XIX–XX). La Revolución Islámica de 1979 prohibió la producción, venta y consumo de alcohol, transformando abruptamente los viñedos en huertos de uva de mesa y pasa. Hoy la memoria vinícola de Qazvin es parte del patrimonio cultural persa reconocido internacionalmente.