El talón de la bota italiana, Puglia es el granero vinícola del Mediterráneo: una región que produce más vino que toda Alemania y que ha transformado en décadas recientes su tradición de vinos de coupage en una
Puglia (Apulia) ocupa el extremo suroriental de la península itálica, conformando el tacón y el espolón de la bota. Limita al norte con Molise y Campania, al oeste con Basilicata, y está bañada por el mar Adriático al este y el mar Jónico al sur. Sus provincias principales son Bari, Brindisi, Taranto, Lecce y Foggia. La llanura del Tavoliere, al norte, es la mayor llanura de Italia después del Po. Las coordenadas abarcan aproximadamente 39°50'–41°50'N y 15°30'–18°30'E. Ciudades de referencia incluyen Bari (capital regional), Lecce, Taranto y Brindisi.
DOC (Denominazione di Origine Controllata) y DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita). Principales denominaciones: Primitivo di Manduria DOC y Primitivo di Manduria Dolce Naturale DOCG; Salice Salentino DOC; Castel del Monte DOC y Castel del Monte Rosso Riserva DOCG; Gioia del Colle DOC; Brindisi DOC; Squinzano DOC; Copertino DOC.
La mayor parte de Puglia es terreno plano o de suave colinas, entre 0 y 300 m s.n.m. Las zonas más elevadas se concentran en la subregión del Castel del Monte (Murge), con altitudes de 200–600 m, lo que aporta mayor amplitud térmica y frescura a los vinos del norte regional.
Puglia cuenta con aproximadamente 85.000–90.000 hectáreas de viñedo en producción, siendo una de las regiones vitícolas más extensas de Italia y del Mediterráneo occidental.
El clima es mediterráneo clásico en toda la región: veranos muy cálidos y secos, con temperaturas que frecuentemente superan los 35 °C, e inviernos suaves y cortos. La influencia del Adriático y el Jónico modera las temperaturas costeras y aporta humedad nocturna. En el Salento (la punta de la bota), el viento marino actúa como regulador térmico natural. Los suelos varían desde las arcillas rojas (terra rossa) y calcáreas del Salento, ideales para Negroamaro y Primitivo, hasta las calizo-arcillosas de las Murge en Castel del Monte, donde domina el Nero di Troia. En Manduria, los suelos arenosos dificultan la filoxera histórica y producen vinos de gran concentración. La baja pluviometría (500–700 mm anuales) y la alta insolación resultan en uvas de madurez extrema y altos grados alcohólicos naturales, marca distintiva del terroir pugliano.
Tinto potente y cálido, de fruta negra madura, especias dulces y taninos sedosos, con alcohol elevado (14–17% vol).
Tinto de color oscuro, amargo-frutal con notas de ciruela, tabaco y tierra, estructura tánica firme y buena acidez.
Tinto elegante y fresco para la región, con taninos notables, fruta roja y mineralidad calcárea.
Vino generoso licoroso, dulce natural, de concentración intensa y notas de higo, dátil y especias orientales.
Blend clásico de Negroamaro con Malvasia Nera, equilibrado, con carácter especiado y buena longevidad.
La viticultura en Puglia se remonta a los colonos griegos de Magna Grecia (siglos VIII–VII a.C.), quienes denominaron a esta tierra Oenotria, 'tierra del vino'. Los romanos consolidaron el cultivo y exportaron vinos pulieses por todo el Imperio. Durante la Edad Media, monjes benedictinos y cistercienses mantuvieron los viñedos. La llegada de la filoxera a finales del siglo XIX devastó gran parte de Europa, pero los suelos arenosos de Manduria preservaron cepas prefiloxéricas de Primitivo que aún existen. Durante el siglo XX, Puglia fue durante décadas proveedora anónima de vinos de mezcla para el norte de Italia y Francia, llegando a producir más de 15 millones de hectolitros en su momento álgido. El reconocimiento moderno llegó con las denominaciones DOC desde los años 1970 y la DOCG de Primitivo di Manduria Dolce Naturale en 2011. Desde los años 1990–2000, una nueva generación de productores apostó por la reducción de rendimientos y la vinificación de calidad, catapultando a Puglia como región de referencia internacional.