Cuna del Prosecco moderno, las colinas de Conegliano-Valdobbiadene en el Véneto producen el espumoso italiano más exportado del mundo, elevado a DOCG en 2009 con un terruño declarado Patrimonio Mundial de la UN
Situada en el noreste de Italia, en la región del Véneto, entre las ciudades de Conegliano al este y Valdobbiadene al oeste, a unos 50 km al norte de Treviso y 80 km al noroeste de Venecia. La zona se extiende por las estribaciones de los Prealpes, entre las coordenadas aproximadas 45°54'N y 12°05'E. El río Piave corre al este y el Soligo atraviesa el corazón de la denominación. Las laderas inclinadas hacia el sur, conocidas localmente como 'hogbacks' o dorsos de colina, caracterizan el paisaje vitícola único de la región.
DOCG — Conegliano Valdobbiadene Prosecco Superiore DOCG (desde 2009); dentro de ella existe la sub-denominación Cartizze, un Grand Cru de 107 ha considerado el cru más prestigious del Prosecco. La denominación base Prosecco DOC cubre un área más amplia del Véneto y Friuli.
Entre 50 y 500 metros sobre el nivel del mar; la mayoría de los viñedos de mayor calidad se ubican entre 100 y 350 m en laderas de pendiente pronunciada.
Aproximadamente 8.000 hectáreas dentro de la DOCG Conegliano Valdobbiadene; la DOC Prosecco abarca unas 24.000 hectáreas en total en las provincias de Treviso, Belluno, Gorizia, Pordenone, Trieste, Udine y Venezia.
El clima es continental húmedo con marcada influencia alpina: veranos cálidos y soleados, inviernos fríos, lluvias bien distribuidas a lo largo del año. Las montañas del norte protegen los viñedos de las corrientes árticas mientras que el lago de Santa Croce y el río Piave moderan las temperaturas. Los suelos son heterogéneos pero predominan las margas calcáreas, arcillas con fragmentos de flysch (roca sedimentaria alternada de arenisca y esquisto) y depósitos glaciales morrénicos en las partes altas. Esta complejidad geológica, combinada con la inclinación de las laderas que favorece el drenaje y la exposición solar, confiere al Glera una acidez vibrante, aromas florales y afrutados delicados y una frescura mineral que distingue al Prosecco DOCG del resto.
Versión seca con azúcar residual mínimo, expresión más mineral y vertical de la uva Glera.
El estilo clásico y más popular, con 12-17 g/l de azúcar residual que equilibra la acidez con notas frutales.
Versión semi-espumosa con presión reducida, más ligera y de consumo informal, frecuente en la tradición local.
Cru de 107 ha en Valdobbiadene, vino de mayor concentración, complejidad y precio, generalmente en estilo Extra Dry o Dry.
Designación de pueblo o viñedo único dentro de la DOCG, cosecha manual obligatoria y menor rendimiento, introducida en 2009.
La historia vitícola de Conegliano se remonta a la época romana, con referencias documentadas desde el siglo XIII en crónicas de los municipios venecianos. El nombre 'Prosecco' aparece mencionado por primera vez en 1754 en los escritos del científico Aureliano Acanti, quien describía un vino de la aldea de Prosecco, cerca de Trieste. El gran impulso moderno llegó en 1876 cuando Giambattista Cerletti fundó en Conegliano la primera Scuola Enologica de Italia, que se convertiría en el centro de investigación y formación que definió los estándares técnicos del Prosecco. A principios del siglo XX el método Charmat (segunda fermentación en autoclave) fue adoptado masivamente, permitiendo preservar los aromas frescos y florales de la Glera. La DOCG fue concedida en 2009, separando la denominación superior de calidad de la DOC genérica. En 2019 el paisaje vitícola de Conegliano-Valdobbiadene fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconociendo la intervención humana secular sobre estas colinas como paisaje cultural excepcional.