Enclavado en las montañas de Tarragona, el Priorat produce tintos de una concentración y profundidad mineral sin igual en España, surgidos de suelos de pizarra negra y cuarcita que obligan a la vid a hincarse h
El Priorat se sitúa en la provincia de Tarragona, en el sur de Cataluña, a unos 40 km al suroeste de la ciudad de Tarragona y a 150 km al sur de Barcelona. Ocupa un anfiteatro montañoso formado por las sierras del Montsant al norte y la Llena al sur, con el río Siurana cruzando el territorio. Las coordenadas aproximadas son 41°10′N, 0°46′E. La comarca queda aislada del Mediterráneo por las sierras costeras catalanas, lo que explica la aridez y los extremos térmicos que caracterizan su paisaje de bancales escarpados.
DOQ Priorat (Denominació d'Origen Qualificada), equivalente catalán al DOCa; es una de las dos únicas denominaciones de máxima categoría en España junto a la DOCa Rioja. Desde 2009 existe además un sistema de clasificación de viñas y vinos de villa: Vi de Vila (vino de pueblo), Vinya Classificada (viña clasificada) y Gran Vinya Classificada (gran viña clasificada).
Entre 100 y 900 metros sobre el nivel del mar; la mayoría de los viñedos de referencia se ubican entre 300 y 700 m, con pendientes que superan el 30 % en muchos bancales.
Aproximadamente 2 000 hectáreas de viñedo registradas dentro de la DOQ.
El clima es mediterráneo continental de interior, caracterizado por veranos calurosos y secos con temperaturas que superan los 35 °C, inviernos fríos y una pluviometría escasa de 400–550 mm anuales. El viento de tramontana refresca las noches y favorece la sanidad de la uva. El elemento más singular es el suelo de llicorella, una pizarra negra y rojiza de origen carbonífero mezclada con cuarcita, que retiene el calor diurno, drena en exceso y fuerza a las cepas a enraizar en profundidad. La pobreza extrema del suelo limita los rendimientos a menudo por debajo de 6 hl/ha, concentrando los azúcares, la acidez y los polifenoles. El resultado son tintos de cuerpo pleno, alcohol elevado, taninos envolventes y una mineralidad salina y ferruginosa inconfundible.
Garnacha y Cariñena de viña vieja con crianza en barrica; opaco, mineral, especiado y de gran longevidad.
Coupages con cabernet y syrah, uso de roble nuevo francés; potente, frutal y aterciopelado.
Vino de pueblo que expresa el terruño específico de una de las doce poblaciones de la DOQ.
El cultivo de la vid en el Priorat se remonta a la época romana, pero su historia moderna arranca en 1163, cuando el rey Alfonso II de Aragón fundó el monasterio cartujano de Scala Dei —'escalera de Dios'—, cuya comunidad estructuró el viñedo en bancales y difundió la viticultura por toda la comarca durante siglos. En el siglo XIX el Priorat prosperó hasta superar las 5 000 ha de viñedo, pero la filoxera devastó la región a partir de 1890 y el despoblamiento rural del siglo XX redujo la superficie a menos de 600 ha. La resurrección llegó a finales de los años 1980, cuando Álvaro Palacios, René Barbier, Carles Pastrana, Dafne Glorian y Josep Lluís Pérez —conocidos como los «Cinco Magníficos»— redescubrieron el potencial de las viejas cepas de Garnacha y Cariñena sobre llicorella, aplicaron técnicas de bodega modernas y colocaron al Priorat en el mapa internacional. En 2000 la denominación ascendió a la máxima categoría, convirtiéndose en DOQ.