En el extremo suroeste de Romania, donde el Danubio labra su paso entre los Cárpatos y los Balcanes, la Podgoria Severinului es una de las regiones vitícolas más antiguas del país, heredera directa de la viticu
La Podgoria Severinului se extiende en el condado de Mehedinți, al suroeste de Romania, a lo largo del tramo medio del Danubio y sus tributarios, entre los Cárpatos Meridionales al norte y el río Danubio al sur. La ciudad de referencia es Drobeta-Turnu Severin (aprox. 44°37'N, 22°39'E), antigua capital romana de la Dacia Inferior. La región agrupa las sub-podgorii de Severin, Corcova, Vânju Mare y Gruia, distribuidas sobre las colinas y plataformas del Podișul Mehedinți. Limita al este con la Podgoria Dealurile Olteniei y al oeste con la frontera serbio-búlgara a orillas del Danubio.
Sistema rumano de Denominaciones de Origen: DOC (Denumire de Origine Controlată), con tres niveles de madurez a la cosecha — DOC-CMD (Cules la Maturitate Deplină, madurez plena), DOC-CT (Cules la Maturitate Târzie, vendimia tardía) y DOC-CIB (Cules la Înnobilarea Boabelor, botritis noble). Las principales denominaciones controladas dentro de la podgorie son DOC Severin, DOC Corcova y DOC Vânju Mare. Por debajo del DOC existe el nivel IG (Indicație Geografică), equivalente al Vino de la Tierra europeo.
Las viñas se sitúan entre 80 y 380 metros sobre el nivel del mar, sobre las terrazas fluviales del Danubio y las colinas onduladas del Podișul Mehedinți. El relieve es predominantemente suave a moderado, con exposiciones sur y suroeste que maximizan la insolación.
La podgorie abarca aproximadamente 4 000–5 000 hectáreas de viñedo registrado, distribuidas entre las sub-denominaciones de Severin, Corcova y Vânju Mare, aunque la superficie productiva activa es menor debido a la reestructuración post-comunista del viñedo.
El clima es continental templado con una marcada influencia submediterránea, producto de la proximidad del Danubio y del corredor de aire cálido que penetra desde los Balcanes. Los veranos son cálidos y largos, con temperaturas que superan los 35 °C, y los inviernos suaves en comparación con otras regiones rumanas. La precipitación anual oscila entre 550 y 700 mm, concentrada en primavera y otoño. El Danubio actúa como regulador térmico, moderando las heladas tardías y prolongando la maduración otoñal. Los suelos predominantes son arcillo-calcáreos y arcillo-limosos sobre un substrato de caliza y margas, con presencia de gravas en las terrazas fluviales bajas. Este conjunto de factores favorece tintos de buena estructura tánica con aromas a fruta oscura y especias en las variedades autóctonas, y blancos de acidez fresca con perfil aromático pronunciado en las Fetești.
Vino tinto seco de cuerpo medio a pleno, con aromas a ciruela, especias orientales y cuero, columna vertebral de la región.
Blend o varietal de Cabernet Sauvignon y Merlot, con estructura moderna y notas de fruta negra madura.
Blanco seco aromático, fresco, con notas florales y frutales de manzana verde y pera, de buena acidez.
Elaboraciones dulces o semidulces de vendimia tardía, poco frecuentes pero posibles en años excepcionales.
La viticultura en el territorio de la actual Podgoria Severinului tiene raíces que se remontan al menos al período dacio, siglos antes de la era común, como atestiguan hallazgos arqueológicos en la región del Danubio medio. Con la conquista romana de la Dacia (106 d.C.) bajo el emperador Trajano —cuyo célebre puente sobre el Danubio fue construido precisamente en Drobeta, la actual Turnu Severin— la cultura del vino se consolidó y expandió. Durante la Edad Media, los principados de Valaquia y Moldova mantuvieron activa la producción vitivinícola, con registros documentales de viñedos en Mehedinți desde los siglos XIV y XV. La época moderna vio la organización de la podgorie bajo la administración del Principado Unido y, posteriormente, del Reino de Romania. La filoxera devastó los viñedos en las últimas décadas del siglo XIX, requiriendo la replantación sobre portainjertos americanos a partir de la década de 1880. Durante el período comunista (1947–1989) la viticultura fue colectivizada y orientada a la producción masiva; tras 1990, la privatización y la inversión extranjera permitieron la recuperación de la calidad, especialmente en la sub-denominación de Corcova.