Enclavada en el corazón oriental de Cerdeña, Ogliastra es una de las zonas vinícolas más antiguas e intactas de Italia, donde cepas centenarias de Cannonau crecen sobre granito en paisajes casi salvajes. Su ais
Ogliastra es una comarca histórica y antigua provincia del centro-este de Cerdeña (Sardegna), Italia, situada entre el Tirreno oriental y las cumbres del Gennargentu. Limita al norte con Nuoro, al sur con Cagliari y al oeste con las montañas del Barbagia. Sus principales centros urbanos son Lanusei y Tortolì. Geográficamente se extiende aproximadamente entre los 39°45' y 40°10' N y los 9°20' y 9°45' E. El territorio es profundamente montañoso al interior y desciende abruptamente hacia una costa rocosa y acantilada bañada por el mar Tirreno, con escasos valles fluviales como el del río Flumendosa que marca parcialmente su límite sur.
Los vinos de Ogliastra se amparan principalmente bajo la DOC Cannonau di Sardegna (con mención geográfica 'Classico' aplicable a la subzona de Jerzu) y la DOC Sardegna Semidano, dentro del marco del sistema italiano de Denominazioni di Origine Controllata (DOC). La DOC Cannonau di Sardegna fue reconocida oficialmente en 1972. La IGT Isola dei Nuraghi también aplica en la zona para vinos fuera de las normas DOC.
La viticultura de Ogliastra se desarrolla mayoritariamente entre los 300 y 700 m s. n. m., con algunas parcelas de Cannonau en terrazas y laderas abruptas que superan los 800 m. El relieve es accidentado y dominado por crestas graníticas, barrancos profundos y pendientes pronunciadas que dificultan la mecanización.
La superficie vitícola de Ogliastra es reducida y de carácter fragmentado; la subzona de Jerzu, núcleo histórico de la denominación regional, concentra en torno a 1.000-1.500 ha de viñedo, cifra que se encuadra dentro de las aproximadamente 7.000 ha totales de Cannonau di Sardegna DOC en toda la isla.
El clima es de tipo mediterráneo seco, con veranos calurosos y secos, inviernos suaves y una pluviometría concentrada en otoño e invierno. El maestral (mistral sardo) y las brisas marinas provenientes del Tirreno temperan el calor estival y reducen la presión de enfermedades fúngicas, permitiendo conservar frescura y aromas en los vinos a pesar de la alta insolación. Los suelos son predominantemente graníticos, pobres, de textura arenosa y drenaje excelente, con presencia de pizarras metamórficas y esquistos en las cotas más bajas. Estos suelos ácidos, pobres en materia orgánica, obligan a la vid a estrés hídrico natural y producen rendimientos muy bajos en cepas viejas. El resultado son Cannonaus de alta concentración polifenólica, perfil especiado, taninos firmes pero maduros y una acidez superior a la de otras zonas de Cerdeña más cálidas y llanas.
Tinto de guarda elaborado con Cannonau de cepas viejas en vaso, de color granate profundo, aromas de fruta negra madura, especias orientales, cuero y monte bajo, con taninos firmes y larga persistencia.
Versión envejecida en roble al menos dos años, con mayor complejidad terciaria, notas de tabaco, cacao y ciruela pasa, y estructura para envejecimiento prolongado.
Rosado seco y aromático elaborado con Cannonau, de color salmón intenso, con frescura cítrica y notas de fresa silvestre.
La viticultura en Ogliastra hunde sus raíces en la civilización nurágica (siglos XV-VIII a. C.), cuyos vestigios arqueológicos en la zona incluyen evidencias del cultivo de la vid. Con la colonización fenicia y posteriormente cartaginesa (siglos VIII-III a. C.) la vinicultura se tecnificó, y durante la dominación romana (desde el 238 a. C.) Cerdeña se convirtió en importante exportadora de vino al Imperio. Durante la Edad Media, la influencia aragonesa (siglo XIV en adelante) consolidó las variedades y técnicas locales, y los monjes contribuyeron a preservar viñedos en zonas de difícil acceso como las terrazas graníticas de Jerzu y Urzulei. El Cannonau —identificado genéticamente como una forma autóctona o muy antigua de Grenache con presencia en la isla quizás anterior a su difusión en el Mediterráneo occidental— fue reconocido oficialmente en la DOC Cannonau di Sardegna en 1972. A partir de los años 1990, el redescubrimiento internacional del Cannonau antiguo de Ogliastra, impulsado por estudios sobre longevidad humana en la Zona Azul de Cerdeña, disparó el interés enológico por la región.