Nicorești es una subzona histórica de la región vinícola de Colinele Moldovei, en el este de Romania, célebre por sus tintos de carácter robusto elaborados con uvas autóctonas de la Moldova rumana. Su nombre ev
Nicorești se localiza en el condado de Galați, en la región histórica de Moldova rumana (no confundir con la República de Moldova), en el este de Romania, a unos 80 km al norte de la ciudad de Galați y aproximadamente 300 km al noreste de Bucarest. La zona se sitúa sobre las Colinele Moldovei (Colinas de Moldova), con coordenadas aproximadas de 45°45'N y 27°30'E. El río Siret corre al oeste de la subregión y el Danubio delimita el extremo sur del condado, mientras que la planicie panónica queda lejos al oeste. Las localidades de referencia más cercanas son Tecuci al norte y Galați al sur.
DOC – Denumire de Origine Controlată (Denominación de Origen Controlada), el máximo nivel de la clasificación vinícola rumana, equivalente a la AOC francesa. Nicorești figura como subzona DOC dentro de la macrorregión Colinele Moldovei. Las categorías de cosecha son DOC-CMD (madurez normal), DOC-CT (vendimia tardía) y DOC-CIB (selección grano a grano).
150–300 metros sobre el nivel del mar, sobre colinas suaves de orientación predominantemente sur y sureste, con laderas moderadas que favorecen el drenaje y la exposición solar.
La subzona Nicorești abarca aproximadamente 1.500–2.000 hectáreas de viñedo registrado, aunque la superficie activa fluctúa según los ciclos económicos del sector vitivinícola rumano postsocialista.
El clima es continental templado con influencias del este europeo: inviernos fríos, veranos cálidos y secos y otoños largos que permiten una maduración lenta y aromática de las uvas tintas. Las precipitaciones anuales rondan los 450–550 mm, concentradas en primavera. Los suelos son predominantemente arcillo-calcáreos con horizontes de loess y algo de tierra negra (cernoziom), ricos en nutrientes pero con buen drenaje en pendiente. La ausencia de grandes masas de agua cercanas acentúa el carácter continental, con amplitudes térmicas diarias significativas en agosto y septiembre que preservan la acidez y contribuyen a la complejidad aromática. El resultado son tintos con taninos firmes, color profundo y notas especiadas características de Băbească Neagră y Fetească Neagră cultivadas en este terruño.
Vino tinto seco de cuerpo medio a pleno, con notas de frutos rojos silvestres, especias y una acidez vivaz característica de la uva autóctona.
Tinto más estructurado, con taninos maduros, aromas de ciruela, cuero y tabaco, potencial de guarda superior al de Băbească Neagră.
Blends de Merlot y Cabernet Sauvignon destinados a mercados de exportación, con perfil más accesible y frutal.
La viticultura en las colinas de Nicorești se remonta a la época de las colonias griegas del Mar Negro y la posterior presencia romana en la Dacia, quienes cultivaron la vid en el territorio que hoy es Romania desde el siglo II d.C. Durante la Edad Media, los príncipes de Moldova fomentaron los viñedos como fuente de ingresos y exportación hacia Polonia y el Imperio Otomano. Las crónicas del siglo XVII ya mencionan los vinos de la Moldova rumana como productos de comercio regional. En el siglo XIX, la región vivió un impulso modernizador bajo la influencia francesa posterior a la Unión de los Principados (1859), con la introducción de castas bordelesas. La filoxera devastó los viñedos rumanos entre 1884 y 1900, obligando a la replantación sobre portainjertos americanos. Durante la era comunista (1947–1989), la viticultura se colectivizó bajo las CAP (Cooperativas Agrícolas de Producción), priorizando el volumen sobre la calidad. Tras 1989, la privatización y la inversión extranjera permitieron una lenta recuperación cualitativa. Nicorești obtuvo su reconocimiento DOC formal con la integración de Romania a la Unión Europea en 2007 y la armonización de su legislación vinícola con la normativa comunitaria.