Enclavada en las faldas de las colinas de Nandi, en el corazón de Karnataka, esta zona pionera demostró que India puede producir vinos de mesa serios a latitudes tropicales. La altitud mitiga el calor y alarga
Nandi Hills se sitúa en el estado de Karnataka, en el sur de India, aproximadamente a 60 km al norte de Bangalore (Bengaluru), entre los 13°22' N y los 77°41' E. Las laderas del cerro Nandidurga, parte de la cadena Ghats Orientales, ofrecen orientaciones variadas. La ciudad de referencia más cercana es Chikkaballapura. No existe influencia marina directa, aunque la meseta del Decán regula parcialmente las temperaturas nocturnas. Los viñedos se desarrollan sobre las faldas medias y altas de las colinas, protegidos de los vientos monzónicos más violentos por la topografía circundante.
India no cuenta con un sistema de denominación de origen vitícola equivalente al europeo. Existe la figura de Indicación Geográfica (GI) bajo la Ley de Indicaciones Geográficas de Mercancías de 1999, pero Nandi Hills no posee una GI vinícola formal reconocida a nivel nacional a la fecha de esta edición. Los vinos se comercializan bajo marca de productor con mención de región o estado.
Los viñedos se ubican entre 800 y 1 000 m s. n. m. El relieve es de colinas onduladas con pendientes moderadas que favorecen el drenaje y la acumulación de fresco nocturno.
Se estima que la superficie plantada en el entorno inmediato de Nandi Hills no supera las 500 hectáreas; la zona forma parte del cinturón vitícola más amplio de Karnataka, cuya extensión total se aproxima a las 2 000 ha.
El clima es tropical de altitud, con dos estaciones marcadas: una seca (octubre-mayo, ventana de cosecha) y la monzónica (junio-septiembre). La altitud rebaja las temperaturas medias entre 5 y 8 °C respecto a la llanura de Bangalore, generando amplitudes térmicas diurnas de 10-15 °C que preservan acidez y aromas. Los suelos son predominantemente arcillo-arenosos de origen granítico, con subsuelos de roca basáltica y afloramientos lateríticos rojizos, ricos en óxidos de hierro que aportan mineralidad y estructura tánica. La escasa pluviometría fuera del monzón obliga al riego por goteo durante la maduración, lo que concentra los mostos. El conjunto favorece tintos con color profundo, taninos maduros y una frescura inesperada para la latitud.
Cabernet Sauvignon y Shiraz con crianza en roble francés, de cuerpo medio-alto y notas de fruta negra madura con especias.
Viognier y Sauvignon Blanc vinificados en frío, expresivos en nariz con acidez moderada y final floral.
Producción menor a partir de Shiraz o mezclas, estilo seco y afrutado para consumo joven.
La viticultura moderna en Nandi Hills arranca en 1988, cuando Kanwal Grover adquirió terrenos en las laderas y fundó lo que se convertiría en Grover Vineyards (hoy Grover Zampa Vineyards). Inspirado en la premisa de que la altitud podía compensar la latitud tropical, Grover contrató la asesoría del enólogo bordelés Georges Vesselle y, posteriormente, del célebre Michel Rolland, quien afinó la viticultura y la vinificación a lo largo de los años noventa. La primera cosecha comercial data de 1992, y los vinos encontraron rápida aceptación en el mercado urbano indio y en exportaciones a Europa. La fusión con Zampa Vineyards en 2012 amplió la capacidad y la cartera. El éxito de Nandi Hills impulsó a otros inversores a plantar viñedos en Karnataka, consolidando la región como el polo vinícola más reputado de India junto con Nashik (Maharashtra). Hoy la zona simboliza la madurez de la industria vinícola india y atrae turismo enológico creciente desde Bangalore.