Montalcino es el bastión del Brunello, uno de los vinos tintos más longevos y prestigiosos de Italia; un territorio de colinas toscanas donde el Sangiovese alcanza su expresión más soberbia y austera.
Montalcino se sitúa en la provincia de Siena, en el corazón de la Toscana central, aproximadamente a 40 km al sur de Siena y a unos 120 km al sur de Florencia. El territorio ocupa una colina aislada a unos 564 m s.n.m. en su punto más alto, rodeada por los ríos Ombrone al este y sur, y Asso al norte. Las coordenadas aproximadas son 43°03′N, 11°29′E. La zona goza de una posición privilegiada entre el mar Tirreno al oeste y los Apeninos al este, lo que le confiere un microclima excepcionalmente estable para la viticultura de calidad.
DOCG — Brunello di Montalcino DOCG (desde 1980, fue la primera DOCG otorgada en Italia); DOC — Rosso di Montalcino DOC; DOC — Sant'Antimo DOC; Moscadello di Montalcino DOC
250–600 m s.n.m.; topografía de colina aislada con exposiciones variadas (norte, sur, este, oeste) que generan distintos perfiles de madurez
Aproximadamente 3,500 hectáreas delimitadas dentro de la denominación Brunello di Montalcino DOCG, de las cuales cerca de 3,300 están plantadas con viñedo
El clima es mediterráneo-continental, con veranos cálidos y secos, inviernos moderados y escasas precipitaciones durante la temporada de crecimiento, lo que reduce la presión de enfermedades fúngicas. La colina aislada de Montalcino actúa como barrera natural: las laderas sur y suroeste son más cálidas y producen vinos más opulentos, mientras que las del norte y noreste son más frescas y generan Brunellos de mayor acidez y tensión. Los suelos son heterogéneos: galestro (pizarra calcárea friable) en las zonas más altas, que aporta elegancia y finura; alberese (arcilla calcárea compacta) en las zonas medias y bajas, que da estructura y profundidad; y en algunas áreas, tufas volcánicas y arenas. Esta diversidad edáfica, sumada a la amplitud térmica diurna, favorece la complejidad aromática y la longevidad característica del Brunello.
Tinto de guarda elaborado al 100% con Sangiovese Grosso, envejecido mínimo 5 años (6 para Riserva), de gran estructura, taninos firmes y extraordinaria longevidad.
Selección de las mejores añadas con envejecimiento mínimo de 6 años; mayor concentración, complejidad y potencial de guarda.
'Hermano menor' del Brunello, con 1 año de envejecimiento mínimo, más accesible en juventud y precio, pero con idéntico terroir.
Vino blanco dulce y tranquilo o ligeramente frizzante elaborado con uva Moscato Bianco, de producción marginal y carácter histórico.
La historia vitícola de Montalcino se remonta a la época etrusca y romana, aunque la identidad moderna de la zona está ligada a la familia Biondi-Santi. En 1870, Ferruccio Biondi-Santi aisló un clon particular de Sangiovese —el Brunello— y elaboró los primeros vinos con carácter de guarda larga. Su nieto Tancredi embotelló las míticas añadas de 1888 y 1891, que demostraron la capacidad de envejecimiento de décadas del vino. Durante el siglo XX, Montalcino permaneció relativamente oscuro hasta que en 1980 Brunello di Montalcino se convirtió en la primera denominación en recibir la DOCG en Italia, reconocimiento que disparó su prestigio internacional. En la década de 1980 y 1990, la llegada de nuevos productores y la polémica sobre el uso de barricas pequeñas (barrique vs. botte grande) dividió al Consorzio entre 'tradicionalistas' y 'modernistas'. Hoy la denominación cuenta con más de 250 productores y sus vinos figuran entre los más cotizados y coleccionables del mundo.