Lavaux es una de las regiones vitivinícolas más espectaculares del mundo: terrazas milenarias talladas sobre el Lago Lemán, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007. Sus vinos de Chasselas al
Lavaux se extiende a lo largo de la orilla norte del Lago Lemán (Lac Léman), en el cantón de Vaud, Suiza occidental, entre las ciudades de Lausana al oeste y Vevey-Montreux al este. Las viñas escalan laderas de fuerte pendiente orientadas al sur-suroeste, entre aproximadamente 46°28' N y 6°45' E. El río Veveyse marca el límite oriental y el lago domina todo el horizonte sur, actuando como espejo térmico natural. La autopista A9 y el ferrocarril Lausana-Ginebra bordean la base de las terrazas a nivel de lago.
AOC Lavaux (Appellation d'Origine Contrôlée cantonal de Vaud); dentro de Lavaux existen sub-apelaciones reconocidas: Lutry, Villette, Epesses, Saint-Saphorin, Chardonne y Dezaley. Dezaley y Calamin ostentan el rango de Premier Grand Cru bajo la reglamentación del cantón de Vaud.
370 a 620 metros sobre el nivel del mar; laderas de pendiente pronunciada (15-40%) orientadas al sur.
Aproximadamente 830 hectáreas de viñedo en producción, de las cuales unas 54 hectáreas corresponden a los dos Premier Grand Cru (Dezaley y Calamin).
Clima templado con influencia continental moderada. El Lago Lemán actúa como acumulador térmico: absorbe calor durante el verano y lo libera en otoño, prolongando la maduración y protegiendo contra las heladas tardías. Un tercer sol —junto al astro y al reflejo del lago— proviene de las piedras de los muros de contención de las terrazas, que irradian calor nocturno sobre las cepas. Los suelos son una mezcla de pizarras morrénicas glaciares, gneiss y calizas con depósitos aluviales en las partes bajas. En Dezaley predominan los esquistos y las pizarras que otorgan al Chasselas una tensión mineral característica, mientras que en Calamin los suelos más arcillo-calcáreos aportan redondez. La altitud y la orientación sur maximizan la insolación en una latitud norteña, logrando madurez plena con acidez natural vibrante.
Blanco seco de gran tensión mineral, notas de sílex, manzana amarilla y flores blancas, con acidez fina y larga persistencia.
Blanco seco de textura más amplia y redondez frutal, con elegante mineralidad y final limpio.
Blancos secos frescos y florales, con ligera perlance natural y carácter varietal claro, ideales para beber jóvenes.
Tinto ligero a medio cuerpo, frutas rojas, tanino suave; producción minoritaria pero de calidad creciente.
La viticultura en Lavaux data de época romana, con evidencias arqueológicas de cultivo de vid en la región del Lago Lemán desde el siglo I d.C. Sin embargo, fue la orden de los monjes benedictinos y cistercienses, a partir del siglo XI y especialmente durante los siglos XII y XIII, quienes transformaron radicalmente el paisaje construyendo el sistema de terrazas escalonadas que persiste hasta hoy. El monasterio de Hauterive y la abadía de Saint-Urban administraban viñedos en Dezaley desde al menos el año 1141. Durante la Edad Media, los obispos de Lausana y los condes de Saboya controlaron extensas propiedades vitícolas en la zona. Tras la Reforma Protestante del siglo XVI, los viñedos pasaron en gran parte a manos del Estado de Berna y posteriormente del cantón de Vaud (1803). En 1886 la filoxera llegó a Suiza y devastó buena parte del viñedo, obligando a la replantación sobre portainjertos americanos. El siglo XX trajo la codificación de la AOC cantonal y el reconocimiento formal de Dezaley y Calamin como Premier Grand Cru. El hito internacional llegó el 27 de junio de 2007 cuando la UNESCO inscribió Lavaux en la Lista del Patrimonio Mundial como paisaje cultural vivo, reconociendo sus más de mil años de historia vitícola ininterrumpida.