El Jura es una de las regiones vinícolas más singulares y antiguas de Francia, célebre por sus vinos oxidativos únicos en el mundo y por uvas autóctonas que no se cultivan en ningún otro lugar. Su carácter arte
Situada en el este de Francia, en la región administrativa de Bourgogne-Franche-Comté, la zona vinícola del Jura se extiende a lo largo de unos 80 km de norte a sur sobre las primeras estribaciones del macizo del Jura, entre las ciudades de Salins-les-Bains al norte y Saint-Amour al sur. La capital departamental es Lons-le-Saunier. Limita al oeste con Borgoña y al este con Suiza. Las coordenadas aproximadas son 46°40'N, 5°33'E. El río Seille y sus afluentes drenan parte del territorio vitícola.
AOC (Appellation d'Origine Contrôlée) francesa. Las denominaciones principales son: Arbois (la más grande, primera AOC de Francia en 1936), Château-Chalon (exclusivamente para Vin Jaune), L'Étoile, Côtes du Jura y Crémant du Jura. El Vin Jaune de Château-Chalon posee un sistema de selección propio: cada año el sindicato de productores puede declinar otorgar la AOC si la cosecha no alcanza el nivel exigido.
Los viñedos se ubican entre 250 y 500 metros sobre el nivel del mar, en laderas orientadas principalmente al sur y al suroeste sobre el pie del macizo jurásico.
Aproximadamente 2,100 hectáreas totales de viñedo en producción, repartidas entre todas las denominaciones.
El clima es continental con influencia montañosa: inviernos fríos y nevados, veranos cálidos pero con noches frescas y otoños prolongados que favorecen la madurez lenta de las uvas. Las precipitaciones son moderadas a abundantes. Los suelos son la clave del terruño: predominan las margas (arcillo-calcáreas) del Triásico y del Lías, con presencia de arcillas azules y grises, calizas y areniscas. Las margas azules son especialmente apreciadas para el Savagnin y el Vin Jaune. La alternancia de suelos margosos y calcáreos, combinada con la orientación de las laderas y la altitud, produce vinos de gran acidez natural, tensión mineral y una capacidad de envejecimiento extraordinaria. El microclima de los valles protegidos permite la crianza oxidativa bajo velo de levaduras (voile) característica del Vin Jaune.
Vino blanco oxidativo de Savagnin criado bajo voile al menos 6 años y 3 meses en barrica de 228 L (la pièce), embotellado en la clavelin característica de 62 cl; aromas de nuez, curry y azafrán.
Vino blanco dulce elaborado con uvas pasificadas sobre paja o cañizo durante al menos seis semanas antes de la fermentación, con alta concentración y longevidad excepcional.
Espumoso elaborado por método tradicional con Chardonnay, Savagnin y Pinot Noir, fresco y de buena acidez.
Estilo moderno de Savagnin y Chardonnay criado sin exposición al aire, más frutal y accesible, impulsado por productores contemporáneos.
Elaborado con Poulsard, Trousseau o Pinot Noir; vinos de color ligero, fragantes, con taninos suaves y gran fineza.
La viticultura en el Jura se remonta al menos a la época romana, con evidencias documentadas desde el siglo I d.C. Durante la Edad Media, los monasterios —especialmente la abadía de Baume-les-Messieurs y los canónigos de diversas catedrales— impulsaron y codificaron el cultivo de la vid en la región. El Jura alcanzó notoriedad histórica internacional cuando el Papa Juan XXII, natural de Cahors pero con vínculos en la región, favoreció los vinos locales en la corte pontificia de Aviñón en el siglo XIV. El Vin Jaune se menciona con su método de crianza bajo voile desde el siglo XVII, aunque la tradición es probablemente anterior. En 1936, Arbois se convirtió en la primera AOC oficialmente reconocida de toda Francia, un hito en la historia vinícola del país. La figura de Louis Pasteur, nacido en Dole (Jura) en 1822, es inseparable de la región: realizó en Arbois sus experimentos pioneros sobre la fermentación y el papel del oxígeno en los vinos, sentando las bases de la microbiología enológica moderna. La filoxera devastó los viñedos a finales del siglo XIX, reduciendo drásticamente la superficie plantada, que se ha recuperado parcialmente en las últimas décadas gracias al creciente interés internacional por los vinos naturales y oxidativos.