El Valle del Huasco es uno de los territorios vitivinícolas más septentrionales de Chile, enclavado en el desierto de Atacama y sostenido casi íntegramente por el riego del río Huasco. Su viticultura de extrema
El Valle del Huasco se ubica en la Región de Atacama (Región III) del norte de Chile, en la provincia de Huasco. El río Huasco nace en la cordillera andina y desemboca en el océano Pacífico a la altura de la ciudad de Huasco, recorriendo aproximadamente 170 km en dirección este-oeste. La ciudad de referencia principal es Vallenar, capital provincial, situada a unos 600 km al norte de Santiago. Las coordenadas aproximadas del valle vitícola se sitúan entre los 28° y 29° S y los 70° y 71° O. Al norte colinda con el Valle de Copiapó; al sur, con el Valle del Elqui (Región de Coquimbo).
Denominación de Origen (D.O.) Chile — Sub-región Atacama, Valle del Huasco. El sistema de Denominaciones de Origen chilenas está regulado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) mediante el Decreto Supremo N.° 464 de 1995 y sus modificaciones.
Entre aproximadamente 600 y 1.800 m s. n. m. en los sectores agrícolas del valle medio y precordillerano; el relieve es escarpado con quebradas laterales que permiten terrazas de cultivo.
La superficie vitícola del Valle del Huasco es reducida; según el Catastro Vitícola del SAG, la Región de Atacama (que incluye los valles de Copiapó y Huasco) registra en conjunto menos de 2.000 hectáreas plantadas, siendo el Huasco la porción menor.
El clima es árido a semiárido de tipo desértico costero con influencia del anticiclón del Pacífico Sur. Las precipitaciones son inferiores a 30 mm anuales, lo que hace imprescindible el riego por el río Huasco. La amplitud térmica diurna es marcada: días de alta irradiación solar con temperaturas que superan los 30 °C y noches frescas que favorecen la retención de acidez natural en las uvas. La influencia oceánica del Pacífico modera levemente las temperaturas en la parte baja del valle. Los suelos son predominantemente arenosos y aluviales, de textura liviana, con escasa materia orgánica y buena permeabilidad, lo que obliga a la vid a profundizar sus raíces en busca de agua. En sectores más altos aparecen suelos pedregosos con presencia de caliche (costra calcárea), característica de los desiertos hiperáridos sudamericanos. Estas condiciones extremas generan uvas de piel gruesa, alta concentración de azúcares y aromas pronunciados, especialmente en variedades Moscatel.
Aguardiente de uva producido y destilado en la zona, con denominación de origen compartida con Perú, elaborado principalmente de variedades Moscatel.
Vinos de Moscatel de Alejandría o Torontel vinificados en seco, aromáticos, de cuerpo medio y acidez moderada.
Elaborados con Moscatel de alto grado de madurez, expresivos en aromas florales y de fruta tropical, con azúcar residual.
La presencia de la vid en el Valle del Huasco es anterior a la independencia de Chile. Los misioneros jesuitas y franciscanos introdujeron la uva País (Listán Prieto) durante el período colonial del siglo XVI y XVII para el abastecimiento de vino litúrgico. A lo largo del siglo XVIII la producción se orientó hacia la elaboración de aguardiente de uva, antecedente directo del pisco, actividad que encontró en los valles transversales del norte chico —Copiapó, Huasco, Elqui y Limarí— sus condiciones ideales de aridez y concentración azucarera. Con la Ley del Pisco de 1931 (Decreto Ley N.° 181) Chile delimitó oficialmente las zonas productoras de pisco, quedando el Valle del Huasco incluido en la D.O. Pisco. Durante el siglo XX la viticultura del valle fue casi exclusivamente pisquera; la reconversión hacia vinos de mesa de calidad es un fenómeno incipiente de finales del siglo XX y principios del XXI, impulsado por el interés global en vinos de zonas desérticas y de alta altitud. La filoxera tuvo impacto limitado en esta zona debido a la naturaleza arenosa de sus suelos, por lo que existen cepas plantadas sobre pie propio de considerable antigüedad.