Greco di Tufo es uno de los blancos más nobles del sur de Italia, elaborado con la uva Greco en los suelos volcánicos y sulfurosos de la Campania. Su carácter mineral y su capacidad de envejecimiento lo sitúan
Situado en la provincia de Avellino, en la región de Campania, al sur de Italia, en el corazón del Apenino campano. La zona se extiende en torno al municipio de Tufo y abarca ocho comunas, aproximadamente entre los 40°50' N y 14°58' E. Las ciudades de referencia más cercanas son Avellino, a unos 30 km al oeste, y Nápoles, a aproximadamente 60 km al noroeste. El territorio se articula sobre las colinas internas de la Irpinia, lejos de la influencia directa del mar Tirreno pero modulado por los vientos que descienden del Apenino.
DOCG — Denominazione di Origine Controllata e Garantita, reconocida en 2003. Anteriormente ostentaba la categoría DOC desde 1970.
Entre 400 y 700 metros sobre el nivel del mar, sobre colinas de relieve moderado a pronunciado.
Aproximadamente 500 hectáreas inscritas en la denominación, con producción limitada que subraya su carácter artesanal y de alta calidad.
El clima es continental de montaña suavizado, con veranos cálidos y secos e inviernos fríos; la altitud modera las temperaturas estivales y favorece la acidez natural de la uva Greco. Los suelos son el rasgo definitorio de la denominación: predominan las tobas volcánicas sulfurosas —de ahí el topónimo 'Tufo'— mezcladas con arcillas, calcáreos y depósitos piroclásticos de origen flegreo. Estos suelos porosos y ricos en minerales otorgan al vino su característica nota fumada, su tensión mineral y su particular salinidad. La escasa pluviometría estival y los fuertes cambios térmicos entre día y noche preservan los aromas primarios y sostienen la estructura ácida que hace a este blanco apto para la crianza.
Blanco seco de cuerpo medio-alto, con aromas a durazno, almendra, azufre y flores blancas, acidez vibrante y larga persistencia mineral.
Versión espumosa elaborada por método tradicional o Charmat, fresca y aromática, de producción minoritaria.
Blanco con crianza extendida que amplifica las notas oxidativas controladas, la complejidad y el potencial de guarda.
La uva Greco tiene raíces antiquísimas en Campania: según fuentes históricas y la tradición recogida por autores como Plinio el Viejo, fue introducida en el sur de Italia por colonos griegos durante la Magna Grecia, probablemente entre los siglos VIII y VI a.C. El nombre mismo de la variedad evoca ese origen heleno. Durante la época romana, los vinos de la Irpinia gozaban de reputación; escritores latinos mencionaron la feracidad vitícola de la región. A lo largo de la Edad Media la viticultura se mantuvo gracias a la actividad monástica. La denominación moderna fue reconocida como DOC en 1970, siendo una de las primeras del Mezzogiorno en obtener dicha distinción, lo que reflejó el reconocimiento institucional de su singularidad. En 2003 la zona fue promovida a DOCG, la categoría más alta del sistema italiano de denominaciones, consolidando a Greco di Tufo como referente indiscutible de los blancos del sur. El municipio de Tufo, cuyo nombre deriva precisamente de las formaciones rocosas de toba volcánica, es el epicentro geológico y simbólico de la denominación.