Graves es la cuna histórica del vino de Burdeos, la única región bordelesa que da nombre a un suelo —las legendarias gravas— y cuna de Château Haut-Brion, el único Premier Cru ajeno al Médoc en la clasificación
Situada al suroeste de la ciudad de Burdeos, en el departamento de la Gironde, la región de Graves se extiende de norte a sur a lo largo de la orilla izquierda del río Garonne durante aproximadamente 60 km. Limita al norte con el suburbio de Burdeos (Pessac y Léognan), al sur con Langon y la región de Sauternes. Las coordenadas aproximadas oscilan entre 44°42′N–44°20′N y 0°35′O–0°15′O. La ciudad de Burdeos sirve como referencia urbana principal, y localidades como Léognan, Martillac y Portets puntúan el territorio vitícola.
AOC Graves (tintos y blancos secos), AOC Graves Supérieures (blancos dulces), AOC Pessac-Léognan (subzona norte, creada en 1987). Clasificación des Crus Classés de Graves (1953, revisada en 1959): 16 châteaux clasificados, algunos únicamente para tinto, otros para blanco o para ambos colores. Château Haut-Brion figura además como Premier Grand Cru Classé en la Clasificación Oficial de 1855.
Entre 5 y 90 metros sobre el nivel del mar; el relieve es suavemente ondulado, con lomas de gravas que dominan las terrazas aluviales del Garonne.
Aproximadamente 3 500 ha bajo AOC Graves y unas 1 600 ha bajo AOC Pessac-Léognan, con un total regional cercano a las 5 000 ha plantadas.
El clima es oceánico templado, moderado por la proximidad del Atlántico y atemperado por la masa forestal de las Landas al oeste, que actúa como pantalla contra vientos y lluvias excesivas. Los inviernos son suaves y los veranos cálidos, con otoños secos que favorecen la maduración. El rasgo definitorio del terroir son los suelos de gravas cuarcíticas y guijarros sobre capas de arena, arcilla y limos; estas gravas acumulan calor solar durante el día y lo liberan por la noche, acelerando la maduración de la Cabernet Sauvignon. El subsuelo varía entre arcilla, alios (arenisca ferruginosa) y calcárea. El Garonne aporta humedad moderada que favorece la aparición de Botrytis cinerea en las zonas más bajas, aunque en Graves seco este efecto es secundario. El resultado son tintos con estructura tánica firme, frescura y un carácter mineral ahumado o «gunflint» inconfundible en los blancos.
Blend de Cabernet Sauvignon y Merlot con taninos firmes, notas de grosella, cedro, grafito y el característico toque terroso-mineral de la grava.
Blend de Sauvignon Blanc y Sémillon, fermentado y criado en barrica, con aromas de pomelo, cera de abeja, humo de pedernal y una longevidad excepcional.
Blanco semidulce o dulce, elaborado con Sémillon y Sauvignon Blanc de vendimia tardía, de producción minoritaria.
La historia vitivinícola de Graves arranca con los romanos, quienes ya cultivaban la vid en torno a Burdigala (Burdeos) en el siglo I d.C. Durante la Edad Media, los monjes benedictinos y cistercienses mantuvieron y extendieron los viñedos. El auge comercial llegó con el dominio inglés de Aquitania (1152–1453): el «vin de Grave» era el vino de Burdeos por antonomasia exportado hacia Inglaterra. En 1663, Samuel Pepys anotó en su diario haber probado el «Ho Bryan», testimonio escrito más antiguo de un vino de châteaux específico. La clasificación de 1855, encargada por Napoleón III para la Exposición Universal de París, incluyó a Haut-Brion como único representante de Graves entre los Premiers Crus, junto a los châteaux del Médoc. En 1953 el Institut National de l'Origine et de la Qualité (INAO) estableció la Clasificación de los Crus Classés de Graves. La filoxera devastó la región en la segunda mitad del siglo XIX, obligando al reinjerto sobre portainjertos americanos. En 1987 la subzona norte, de mayor prestigo, se independizó bajo la denominación Pessac-Léognan.