Falanghina es una de las uvas blancas más antiguas y emblemáticas de Campania, resucitada del olvido para convertirse en símbolo del renacimiento vinícola del sur de Italia. Su perfil aromático vibrante y su pr
Falanghina se cultiva en la región de Campania, en el sur de Italia, con dos epicentros bien diferenciados: la zona de los Campi Flegrei, área volcánica al oeste de Nápoles frente al mar Tirreno (aprox. 40°50'N, 14°00'E), y la provincia de Benevento en el Sannio, territorio interior del Appennino campano a unos 60 km al noreste de Nápoles. Las ciudades de referencia incluyen Nápoles, Benevento y Pozzuoli. El río Calore cruza la zona del Sannio, mientras que la influencia marina del Tirreno domina los viñedos flégreos.
DOC (Denominazione di Origine Controllata): Falanghina del Sannio DOC (reconocida 2011), Campi Flegrei DOC, Falerno del Massico DOC. La Falanghina del Sannio DOC permite también tipología Spumante y Passito.
Campi Flegrei: nivel del mar hasta 200 m sobre suelos volcánicos costeros. Sannio-Benevento: 200–700 m sobre colinas apeninas, con viñedos en laderas bien orientadas.
La Falanghina del Sannio DOC cubre aproximadamente 3,000–4,000 hectáreas en la provincia de Benevento; los Campi Flegrei DOC abarcan una superficie más reducida, en torno a 200–300 ha de viñedo activo.
Campania presenta un clima mediterráneo con veranos cálidos y secos e inviernos templados, aunque el Sannio interior adquiere matices más continentales con mayor amplitud térmica, lo que preserva la acidez natural de la uva. En los Campi Flegrei, los suelos son de origen volcánico-tufáceo (tufo giallo napoletano), porosos y ricos en minerales, que imprimen al vino una salinidad y un carácter ahumado singulares. En el Sannio predominan suelos arcillo-calcáreos y margosos que aportan mayor estructura y cuerpo. La influencia del mar Tirreno modera temperaturas en la franja costera, mientras que en el interior las corrientes del Appennino garantizan noches frescas. El resultado son vinos blancos con acidez vivaz, notas cítricas y florales en los perfiles flégreos, y mayor complejidad mineral y frutal en los sannitas.
Blanco seco con aromas de pera, manzana golden, flor blanca y notas cítricas, con acidez fresca y final mineral.
Blanco volcánico de carácter salino y ahumado, con textura cremosa y final largo de notas yodadas y cítrica.
Espumoso elaborado con Falanghina, de burbuja fina y perfil floral-cítrico, método Charmat o Classico.
Versión de vendimia tardía o uva sobremadurada, con concentración dulce de miel, albaricoque y frutos secos.
Histórico vino blanco del Monte Massico, elaborado en parte o totalmente con Falanghina, de gran tradición romana.
La Falanghina tiene raíces que se remontan a la antigua Grecia y Roma. Los colonos griegos introdujeron la vid en Campania alrededor del siglo VIII a.C., y autores latinos como Plinio el Viejo y Horacio celebraron los vinos de la región, en particular el Falernum —elaborado presumiblemente con antecesores de la Falanghina— en las laderas del Monte Massico. Tras la caída del Imperio Romano, la variedad cayó en un prolongado declive, casi extinguida por siglos de abandono y el azote de la filoxera a fines del siglo XIX. Su resurrección moderna se debe en gran medida al enólogo Leonardo Mustilli, quien en la década de 1970 identificó, clonó y replantó Falanghina en Sant'Agata de' Goti (Benevento), iniciando un proceso de revalorización. En los años 1990 y 2000, bodegas como Feudi di San Gregorio y Mastroberardino popularizaron la variedad a escala internacional. El reconocimiento oficial llegó en 2011 con la creación de la Falanghina del Sannio DOC, consolidando la identidad de la uva como emblema del sur de Italia.