Enclavada en el extremo nororiental de Cataluña, donde la tramuntana esculpe vides centenarias entre el Mediterráneo y los Pirineos, Empordà produce vinos de carácter atlántico-mediterráneo único, desde garnatx
La DO Empordà abarca las comarcas del Alt Empordà y el Baix Empordà, en la provincia de Girona, Cataluña, España. Limita al norte con Francia (Roussillon), al este con el mar Mediterráneo (Costa Brava) y al oeste con los estribos orientales de los Pirineos. Las ciudades de referencia son Figueres, Roses y Cadaqués. El cabo de Creus —el punto más oriental de la península ibérica— es el corazón vitícola. Coordenadas aproximadas: 42°N, 3°E.
DO Empordà (Denominación de Origen), reconocida oficialmente en 1975 por el Ministerio de Agricultura de España. Dentro de la DO existe la categoría Vi de Finca para pagos singulares con carácter propio.
0 a 350 metros sobre el nivel del mar; viñedos en terrazas de granito y pizarra desde el litoral hasta las laderas pirenaicas
Aproximadamente 1.800 hectáreas en producción
Clima mediterráneo con fuerte influencia continental debida a la tramuntana, un viento del norte que puede superar los 100 km/h y que reduce la humedad, limita la presión fúngica y concentra los aromas de la fruta. Los veranos son cálidos y secos; los inviernos, suaves pero ventosos. Los suelos del Cap de Creus y el Alt Empordà son predominantemente graníticos y esquistosos (pizarra), que aportan salinidad mineral y tensión a los vinos. En el Baix Empordà predominan suelos francos y arcillo-calcáreos más profundos, que favorecen vinos más redondos. La proximidad al Mediterráneo modera las temperaturas nocturnas en verano, preservando la acidez natural. El resultado son vinos con nervio salino, buena frescura y aromas de hierbas de garriga.
Vinos de cuerpo medio a pleno, con notas de frutas rojas maduras, tierra y hierbas de monte, sostenidos por taninos firmes del carignan
Vino generoso dulce natural, elaborado con Garnatxa Negra o Blanca con adición de alcohol vínico, de estilo similar al Vin Doux Naturel del Roussillon vecino
Vinos frescos y aromáticos de macabeu y garnatxa blanca, con acidez vibrante y notas florales y cítricas
Rosados pálidos y secos de marcada personalidad frutal y mineral, muy populares en la Costa Brava
El Empordà es una de las regiones vitivinícolas más antiguas de la península ibérica. Los griegos focenses fundaron Emporion (hoy Empúries) hacia el 575 a.C. e introdujeron la vid de manera sistemática; los romanos expandieron el cultivo y exportaron vino desde este litoral. Durante la Edad Media, los monasterios benedictinos —especialmente el de Sant Pere de Rodes, fundado en el siglo X— mantuvieron y refinaron la viticultura local. La filoxera devastó los viñedos a finales del siglo XIX (1879-1895), y la reconstrucción con portainjertos americanos redefinió el paisaje varietal. La DO fue reconocida en 1975. A partir de los años 1990 y 2000, una nueva generación de bodegueros —muchos llegados de fuera de la comarca— revitalizó la DO apostando por la garnatxa vieja, la recuperación de la cariñena en suelos de pizarra y la viticultura de bajo rendimiento, proyectando Empordà como referente de vinos de terroir en Cataluña.