Enclavada en las suaves colinas sub-Carpáticas de la región de Vrancea, Dealul Viilor —'Colina de las Viñas'— es una de las denominaciones de origen más antiguas y representativas de Romania, célebre por sus bl
Dealul Viilor se sitúa en el condado de Vrancea, en la región histórica de Moldavia meridional, al este de Romania. Las viñas se extienden sobre las estribaciones sub-Carpáticas al occidente de la ciudad de Focșani (principal núcleo urbano de referencia), entre los ríos Putna y Milcov. La zona se localiza aproximadamente entre las coordenadas 45°40'–45°50' N y 27°00'–27°20' E. Limita al norte con la denominación Cotești y al sur con Odobești, configurando junto a estas el gran polo vinícola de Vrancea. La cercanía a los Cárpatos de Curvatura define su microclima y morfología de terrazas y colinas onduladas.
DOC – Denumire de Origine Controlată (Denominación de Origen Controlada), equivalente rumano al AOC francés. Dentro del DOC existen subclasificaciones por momento de cosecha: DOC-CMD (cules la maturitate deplină, cosecha en madurez plena), DOC-CT (cules târziu, vendimia tardía) y DOC-CIB (cules la înnobilarea boabelor, cosecha de granos ennoblecidos por Botrytis cinerea).
Las viñas se ubican entre los 150 y 450 metros sobre el nivel del mar, en un relieve de colinas alargadas con exposición predominante sur y sureste, favoreciendo la acumulación térmica y la madurez aromática de las uvas.
La denominación Dealul Viilor abarca aproximadamente 1.000–1.500 hectáreas de viñedo registrado dentro del perímetre DOC de Vrancea, compartiendo el conjunto regional con las denominaciones vecinas de Odobești y Cotești.
El clima es continental moderado, con veranos cálidos y secos, inviernos fríos y una amplitud térmica diaria marcada que favorece la retención de acidez y la complejidad aromática en las uvas blancas. La influencia de los Cárpatos de Curvatura protege parcialmente la zona de los vientos fríos del norte. Los suelos son predominantemente arcillo-calcáreos con capas de margas y limos, ricos en carbonato cálcico, que aportan frescura mineral y estructura a los vinos. En las terrazas más elevadas aparecen suelos más arenosos y ligeros que producen blancos de notable perfume. La combinación de suelos calcáreos, orientación sur y amplitud térmica es el sello que define los vinos de Fetească Albă y Fetească Regală de la denominación: aromáticos, de acidez viva y buena capacidad de envejecimiento.
Vino blanco seco de aromas florales y herbáceos, acidez fresca y final mineral, expresión más tradicional de la denominación.
Estilo floral e intensamente perfumado, con notas de rosa y durazno, equilibrado por buena acidez.
Blancos de cosecha tardía con dulzor natural, mayor concentración y potencial de guarda.
Tinto de cuerpo medio con taninos suaves, fruta roja madura y especias, de creciente reconocimiento internacional.
La viticultura en las colinas de Vrancea se remonta al periodo de la Dacia romana (siglos I-II d.C.), cuando la región formaba parte del territorio conquistado por Trajano. Durante la Edad Media, los documentos históricos del Principado de Moldavia —en particular crónicas del siglo XV bajo el reinado de Ștefan cel Mare (Esteban el Grande)— ya mencionan los vinos de Vrancea como tributo y bien de comercio. La localidad de Odobești, corazón del área, figura en registros escritos desde 1431. La viticultura floreció bajo los príncipes moldavos y luego valacos, abasteciendo mercados locales y otomanos. La plaga de filoxera, que llegó a Romania a finales del siglo XIX (circa 1884-1900), devastó los viñedos históricos y obligó a la replantación sobre portainjertos americanos. Durante el periodo comunista (1947-1989), la producción se colectivizó bajo grandes cooperativas estatales, priorizando el volumen sobre la calidad. Tras 1989, la privatización y la inversión en bodegas modernas permitieron recuperar la identidad de las variedades autóctonas. El reconocimiento DOC formaliza la tradición vitivinícola más que milenaria de estas colinas.