Corcova es una de las denominaciones históricas más singulares del suroeste de Rumania, donde los viñedos de las colinas de Oltenia se funden con el legado de una antigua hacienda principesca para producir vino
Corcova se localiza en el condado de Mehedinți, región histórica de Oltenia, en el suroeste de Rumania, aproximadamente a los 44.5° N y 22.8° E. Se sitúa en las estribaciones sub-carpáticas que descienden hacia el Danubio, a unos 60 km al noroeste de Drobeta-Turnu Severin, ciudad de referencia histórica. La proximidad al Danubio —que corre al sur marcando la frontera con Serbia y Bulgaria— y la apertura hacia la llanura panónica al norte definen un corredor climático único. La ciudad de Craiova, capital de Oltenia, queda a unos 100 km al este.
Romania aplica el sistema DOC (Denumire de Origine Controlată), equivalente al AOC francés, regulado por la ONVPV (Oficiul Național al Viei și Produselor Vitivinicole). Dentro del DOC existen categorías de calidad: DOC-CMD (cules la maturitate deplină), DOC-CT (cules târziu) y DOC-CIB (cules la înnobilarea boabelor), análogas a los niveles de madurez alemanes. Corcova opera bajo el DOC Mehedinți.
Los viñedos se extienden entre 150 y 350 metros sobre el nivel del mar, en laderas suaves a moderadas orientadas principalmente al sur y sureste, favoreciendo la acumulación de calor y la madurez óptima de las variedades tintas.
La denominación DOC Mehedinți abarca aproximadamente 1 500 hectáreas de viñedo registrado en el condado; la finca histórica de Corcova gestiona en torno a 80-100 hectáreas de viñedo propio.
El clima es continental con marcada influencia mediterránea filtrada por el corredor del Danubio: veranos cálidos y secos, otoños largos y soleados que favorecen la concentración de aromas, e inviernos moderados comparados con el resto de Rumania. La temperatura media anual ronda los 11-12 °C y la pluviometría oscila entre 550 y 650 mm anuales. Los suelos son predominantemente arcillo-calcáreos con horizontes de limo y gravas fluviales en las terrazas bajas, mientras que las laderas presentan un subsuelo rico en carbonato cálcico y margas. Esta combinación confiere a los tintos una estructura tánica firme pero con acidez contenida, notas terrosas y especiadas, y a los blancos una textura untuosa con buena persistencia aromática. La influencia del Danubio regula las temperaturas nocturnas, preservando la acidez natural de las uvas.
Tinto monovarietal de cepa autóctona rumana, con fruta oscura, especias orientales y taninos sedosos de gran potencial de guarda.
Assemblage de Cabernet Sauvignon y Merlot, con cuerpo medio-alto, notas de cassis y cedro, y crianza en roble francés.
Blanco varietal o blend de cepas autóctonas, fresco, aromático, con notas florales y cítricas, de carácter mediterráneo ligero.
Blanco internacional de perfil herbáceo y frutal, con buena acidez sostenida por las noches frescas del otoño oltenio.
La historia vitivinícola de Corcova se remonta a la época romana, cuando la Dacia Felix y la provincia de Moesia Inferior ya registraban cultivo de vid en las riberas del Danubio; el castrum romano de Drobeta-Turnu Severin, a escasos kilómetros, atestigua la presencia imperial en la zona. Durante la Edad Media, los monasterios ortodoxos de Oltenia perpetuaron la tradición vinícola como fuente de vino litúrgico. En el siglo XIX, la hacienda de Corcova perteneció a la familia principesca Știrbey, una de las casas nobiliarias más influyentes de Valaquia, que modernizó los viñedos e introdujo variedades foráneas junto a las cepas autóctonas. La filoxera devastó los viñedos europeos a finales del siglo XIX, y Rumania no fue la excepción: la reconstrucción se realizó sobre portainjertos americanos. Durante el régimen comunista (1947-1989) los viñedos fueron colectivizados y la calidad sufrió un descenso pronunciado. Tras la caída del comunismo y la restitución de tierras en los años 2000, la familia Croitoru recuperó parte de la finca histórica y fundó Corcova ROI Winery, iniciando una etapa de viticultura de precisión y elaboración orientada al mercado de exportación que ha devuelto el prestigio a la denominación.